| Impresiones |
| Usura en la cesta de la compra |
| La escalada de los precios de la cesta de la compra se ha visto estimulada por la codicia de los distribuidores, que han aprovechado el encarecimiento del petróleo y de las materias primas agrícolas para ampliar sus márgenes de beneficio. El Gobierno parece incapaz de contener la distorsión especulativa de la cadena comercial y utiliza la coyuntura internacional como coartada de su propia incapacidad a la hora de atajar las desviaciones de precios entre el productor y el consumidor. Según datos del Observatorio de Precios del Ministerio de Agricultura, entre el 17 y el 24 de febrero los alimentos se abarataron hasta un 9% en origen y, sin embargo, la reducción del precio no superó el 0,5% en las estanterías de las tiendas. La evolución del precio de la anchoa y de la patata, que cayó hasta un 19% en origen y se encareció un 19% y un 7% en destino, constituyen los ejemplos más flagrantes de esta perversa distorsión. Junto a los consumidores, los agricultores y ganaderos son los principales perjudicados de la desviación de los precios en el proceso de intermediación. La Comisión Nacional de la Competencia inició en septiembre y octubre del año pasado una investigación de la que nada se sabe aún. Es urgente que el Gobierno se aplique y ataje los desmesurados repuntes de precios en los alimentos, tal como están haciendo las autoridades francesas, fomentando la competencia y castigando los abusos. |
Y lo malo, es que es verdad…










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