El Ayuntamiento, con el típico muñeco (el abuelo Mayorga) que martillea las horas (en realidad un pequeño mazo eléctrico es que lo hace por la parte posterior de la campana), la Catedral, parte de la muralla, Plasencia es una ciudad especialmente recomendable durante la semana santa y la primera semana de Agosto, por sus fiestas y por su proximidad al valle del Jerte, río que atraviesa la ciudad y en cuyos márgenes crecen un gran número de cerezos, cuya floración primaveral es un verdadero espectáculo. Reconocida como la más monumental de las ciudades extremañas, empieza a recuperar su auge gracias al aumento de turistas que se acercan a sus calles, palacios e iglesias, y donde se puede disfrutar, además, de una excelente gastronomía.







Mi experiencia en Plasencia está llena de buenos recuerdos, además de lo bonita que es la ciudad, la compañia era buena. Que quieren que les diga es un rincón estupendo para una escapadita romántica.
Un saludo
Casi se puede oír el característico sonido a castañuela que emiten las cigüeñas que ocupan torres y campanarios.Yo también tengo gratos recuerdos de Plasencia.
Me agrada que les agrade…