“De como los intelectuales reinventan el Islam”.
Ayer presentó Dª Rosa María Rodríguez Magda este libro, premio de ensayo Jovellanos 2.008, en las dependencias del teatro. Aunque no he tenido ocasión de leerlo en su totalidad por la premura de esta entrada, sí resultan evidentes ciertas contradicciones que nos deberían de preocupar. Una de ellas es la discrepancia entre la declaración de derechos humanos y las consignas islamistas -no nos estamos refiriendo los radicales, sino a los moderados- así como la vinculación indisoluble iglesia-estado. La grandilocuente “alianza de civilizaciones”, que podemos juntar con el “contrato con el planeta” son proyectos políticos infantiles y vacuos que chocan contra creencias arraigadas y seculares, lo que dificulta enormemente proporcionar una solución. La única, en mi opinión, pasa por una formación cultural amplia para toda la población musulmana que habrá de incluir -fíjense vds.- a las mujeres.







Estaría totalmente de acuerdo con vos, amigo PÑumarino, si acercara su postura a la realidd de la vida, en vez de circunscribirla a parte de la realidad. Y es que yo reivindicaría la pretendida “formación cultural” no sólo a la población musulmana, sino también a la católica, que por su influencia e incidencia social, la veo igual de necesitada o más, para encontrar o alcanzar una solución de convivencia.
Y es que ni tan siquiera haría falta tanta “formación”. Creo que sólo un poco más de “educación” bastaría para afrontar ese “gran” problema. Pero educación para nosotros, para los que carecemos de la necesaria formación para comprender a los demás. Y déjese, Pumarino, de querer justificar nada en supuestos “arraigos”.
Sr. Moba:
Los arraigos no son supestos, están ahí. Con fuerza. Con carácter demoledor. Y estoy de acuerdo con vd., también hay que enseñar a los católicos, pues existen párrafos de la Biblia tan incendiarios como los del Corán. Toda confesión religiosa es alienante, y eso es algo que me ha oído decir en más ocasiones.
Pero no salga del tema, o mejor dicho, salga cuanto desee, pero respóndame: ¿Qué le parece la “aliaza de civilizaciones” con esta gente?. ¿La ve posible?. Mire, la verdad, creo que es una estupidez de delegado de primer año de facultad, y no la ocurrencia seria y ponderada de un presidente de gobierno del primer mundo. Y yo no soy “Chemari”, yo lo defenderé de puertas hacia fuera, pues es -desgraciadamente- el presidente de todos los españoles; pero no me pida la comunión con ruedas de molino, para hacer un símil religioso.
La alianza de civilizazciones no es más que el diálogo permanente, entre todos,para logar el entendimiento que nos falta. Y nos falta por nuestra “mala educación”. Por la educación impartida desde el año 1939 hasta nuestros días. Educación religiosa, pero de una sóla religión. De ahí la necesidad de que nos reeduquen en esa “alianza”, para que desscubramos que existen otros modos, otras formas y otras sociedades, con sus propias creencias. Alianza de conocimientos y de acercamientos. No más. Sino, siga Ud. en su “reducida” educación, desinformada o mla informada, ya que le viene sólo de Roma. Buendo, del Vaticano. Y a través de Toledo y Madrid.Y ahora también de Pola de siero. ¿Me sigue?. Triángulo de la maldad: Cañizares-Rouco-Camino. Toledo-madrid-Pola de Siero. Casi nada.
Sr. Moba:
No lee o no entiende lo que lee, o su ordenador tiene un defecto técnico que le impide acceder a parte de la información. Que yo no soy creyente. NO SOY CRE-YEN-TE, que me da igual la religión. Hombre, no todas, los cristianos dicen no sé qué del amor al prójimo y los musulmanes algo de la guerra santa y de la muerte al infiel, pero bueno, tal vez sean apreciaciones mías o errores de interpretación.