Casa Raquel, comidas

El sitio es imposible; apenas cabe nada entre el monte y el río, y la autoridad competente no deja edificar del otro lado de la orilla. Por encima, los teitos típicos nos avanzan parte de lo que encontraremos pocos kilómetros más arriba, a lo largo de un valle que empieza a ser demasiado turístico y junto a la estrecha carretera, apenas queda sitio para nada.

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El bar no es más que un pequeño edifico al borde de la carretera, barato, buena fabada, buen pote, excelentes escalopines al cabrales -la carne de la zona siempre disfrutó de merecida fama- excelente atención y trato familia, y un interior de chigre de toda la vida. Comer junto a la barra te puede transportar muchos años atrás

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No es un restaurante de lujo, ni un bar de moda; no cumple sofisticadas expectativas; es un sitio limpio, trabajado por gente amable que da bien de comer, con un entorno envidiable y un sabor tradicional tanto en la pitanza como en el propio chigre. No solo merece la pena volver; estoy buscando el momento para hacerlo.

Casa Raquel

Comidas

Veigas. SOMIEDO

8 Respuestas a “Casa Raquel, comidas”


  1. 1 MOBA 9,Abril,2008 a las 8:43 am

    Perfecto descubrimiento, Sr. Pumarino. Será todo un placer visitarlo y disfrutarlo. Gracias por la información. El toque gastronómico lo dará el producto, su tradicinal preparación y el trato afable de esos lugareños. Será un lugar que pondremos en la lista de la España “decente”, que citaba ZP en su investidura (Toque político).

  2. 2 Alejandro Pumarino 9,Abril,2008 a las 8:50 am

    Sr. Moba:
    Para mi sería un placer disfrutar con vd. de la fabada o del pote en tan pintoresco lugar; de hecho ya hemos pasado juntos en una ocasión por delante de la puerta de este establecimiento, sin entrar. Lo de la decencia se puede cuestionar un poco más, toda vez que el gobierno saliente ha mentido a los españoles, ha bordeado la constitución y se enfrascó en proyectos tan grandilocuentes como ineficaces, cual es el caso de la alianza de civilizaciones. Lejos del mundanal ruido, donde solo el rumor del Saliencia rompe el silencio de una paz que no queda tan lejos de la urbe, estos asuntos parecen distantes, y que no afectan el devenir de los días. Y no es así. Cuando se acerque vd. a la barra y pregunte el precio de los escalopines, tal vez hubiese deseado un gobierno de otro color (toque político).
    Está vd. invitado.

  3. 3 MOBA 9,Abril,2008 a las 12:21 pm

    Sr. Pumarino, no debio Ud. molestarse por ese toque “decente” que le asigné al lugar que nos ha descubierto. El toque “decente” a la “Alianza” propiciada por ZP ya se lo dió en su día la ONU, más tarde otros dignatarios conocidos pusieron de manifiesto su total apoyo a la inicativa, y próximamente Barcelona será sede de una cumbre internacional sobre la misma “alianza de civilizaciones”, que no se porqué razón, a Ud. le desagrada tanto. ¿Será Ud, acaso, un incivilizado?.

    El caso es que como ZP se ha referido abiertmente a laEspaña “decente”, pues yo voy a confecciuonaro mi propia lista sobre esa España, y otorgaré mi toque personal de decencia, según me parezca. ¿Verdad que hago bien?. Me gustaría que eso de la decendia fuera como un “marchamo” nacional. Así, yo mismo pondré mi personal “etiqueta” de “decente” o “indecente”,y, consecuentemente, la pertenencia a una u otra España.

    Y así empiezo con CASA RAQUEL: España DECENTE

  4. 4 Roura 9,Abril,2008 a las 12:21 pm

    Vayan pidiendo que llego. :)

  5. 5 Alejandro Pumarino 9,Abril,2008 a las 12:28 pm

    Sr. Roura:
    Merece la pena, se lo aseguro.
    Sr. Moba:
    Me gusta su idea del marchamo. El único problema es quien otorga los carnets de decencia, pues es casi seguro que vd. y yo se los daríamos a personas diferentes.
    En todo caso convengo con la decencia de casa Raquel, comidas. El letrero, pintado a brocha en la pared lateral del edificio, es toda una expresión de nuestro país.

  6. 6 RICARDO 9,Abril,2008 a las 2:50 pm

    Muy bien, el lugar resulta interesante por el paseo y la barata comida, y supongo que más que aceptable, dada la exigencia habitual de Pumarino. Cuenten conmigo.

  7. 7 MOBA 9,Abril,2008 a las 6:41 pm

    Perdone,Sr. Pumarino, el invento del marchamo o etiqueta no es suyo y por lo tanto Ud. no podrá apropiárselo. Creo que como le he ganado, por la mano, el derecho a otorgar esa etiqueta es sólo mío. Lo siento. Mire, Ud. podrá restaurar aquel otro marchamo de años lejanos que se decía “Master ala Popularidad”. ¿Lo recuerda?. Puedo, si lo desea, apuntarle otras ideas, que Ud. mismo podría poner en marcha. Por ejemplo, puede Ud. entregar la “medalla del amor” y así sabríamos a quien ama o no ama. Bueno, tendría que entregar dos medallas, la del amor y la del desamor. Y es que a la Esperanzita, a la que Ud. de alguna manera ya le había entregado su “medalla del amor”, ahora no podrá arrebatársela, pero si entregarle la del “desamor”, a la que veo se ha hecho merecedora, según sus últimos comentarios en este, su blog.

    Dígamen, pues, qué le parece. Yo pongo en marcha la etiqueta de la “decencia” o “indecencia”, ya que se me ocurrió a mi primero, y Ud., Pumarino, empieza con lo de las “medallitas”. Pero para que vea que no soy sectario ni nada que se le parezca, si lo desea, le permito que Ud. también ponga sus propias etiquetas de DECENTE o INDECENTE. ¿Mejopr así?.

  8. 8 Alejandro Pumarino 9,Abril,2008 a las 7:11 pm

    Sr. Moba: Si coincido con vd. Pero tal vez no me he expresado bien. Vd. mismo, en una conversación privada ya hace años, me dijo que no era partidario de la pena de muerte, pues solo se puede estar a su favor si es uno el que elabora la lista de los que deben ser ejecutados, y no otros. De igual modo me refería yo a la capacidad de poner etiquetas a la gente, de calificarla de decente o de indecente. Seguro que no coincidimos en muchas personas, y ello no por la realidad de los interesados, sino por nuestra propia diferencia a la hora de apreciar o de interpretar esa realidad. Es así como podemos enriquecernos y ayudarnos mutuamente a superar cualquier clase de ignorancia, siempre mucho mayor que el conocimiento, por amplio que éste sea.


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