El primer titular corresponde a EL PAIS, el segundo a EL MUNDO. Desde luego que todos hemos sufrido con la situación personal de varios marineros secuestrados en aguas somalíes, muy especialmente en esta Asturias nuestra, con una larga tradición de mar. El vivir ante el cañón de un arma de fuego es terrible, sobre todo si es durante un tiempo prolongado y en una tierra extraña y alejada.
La cuestión es si se ha pagado o no, el rescate. La afirmación de que los piratas liberaron el barco y su tripulación tras cobrar más de un millón de dólares, contrasta con las declaraciones de Dª Teresa Fernández quien señala que la liberación se produce por haberse alcanzado “las condiciones” para que los piratas abandonasen su actitud, tras intervenir “instancias internacionales, gobiernos de España y Somalia, el armador y autoridades locales”. De haberse producido el pago del rescate, tampoco hubiese sido necesario molestar a tanta gente. Y, en ese caso, tendríamos derecho a saber de donde ha salido ese dinero; si ha participado Somalia o si, sencillamente, hemos colaborado un poco a la financiación del terrorismo internacional en nuestro afán de extender la alianza de civilizaciones.


Comentarios recientes