El día 18 de Diciembre, la noticia de una denuncia al juez del Constitucional fue portada de EL PAIS; el incidente se había producido el día 13 de Julio del mismo año, esto es cinco meses atrás. Desde hacía tiempo, este periódico estaba muy preocupado por el equilibrio de fuerzas en el Constitucional, le dedicó varias portadas y no cesó nunca de descalificar la postura de la oposición, para preservar la resolución -que todavía no se ha producido- sobre el estatuto de Cataluña. El retraso entre la producción de los hechos denunciados y la oportunidad de la portada, es más que evidente.
En otros foros se pedía -como no- la inmediata retirada del magistrado, con el fin de desequilibrar a favor de sus intereses políticos, las resoluciones del alto tribunal:
Algunos comentaristas de SInLaVeniA, incluso llegaron más allá:
Hoy la realidad es bien distinta. Se planteó que el magistrado fuese víctima de una operación orquestada desde los servicios españoles de espionaje para involucrarlo en un proceso judicial y facilitar la retirada del Constitucional de una persona contraria a las tesis del gobierno:
Desde luego que puede ser, como se señala hoy en EL MUNDO un patinazo de la oposición -en caso de que no pueda confirmarlo- pero una evidente infamia para el caso en que se compruebe la veracidad de esta historia. Cuando menos, la mera sospecha de una actuación irregular debería de ser suficiente para invitar a la reflexión a quienes, más arriba, pidieron enfervorizadamente la crucifixión de un personaje público.







La idea de hasta que punto está politizado el Constitucional es que un Señor que tuvo cargos importantes en la época del franquismo fuese ahora uno de los encargados de velar por la constitucionalidad de nuestras leyes, en fin ver para creer.
Respecto a lo del incidente con la pistola, ya manifesté en su día en otros foros que debería ser investigado, pero siempre con la presunción de inocencia e igualmente me resultó sospechoso que se aprovechara para cercenar al denunciante alegando que tenía antecedentes.
En lo referente a lo del espionaje, me creo cualquier cosa.
Saludos.
Hombre, Sr. Harto, la afirmación de que alguien con cargos franquistas, ocupe puestos de relevancia en la España democrática no debería de sorprenderle, pues entre los conspicuos de la formación con la que vd. simpatiza, también hay gente de la OJE y estas cosas, supongo que lo sabe como yo, y ello no los descalifica para el ejercicio de sus responsabilidades.
Si se prueba la maniobra de desprestigio del juez, además de un escándalo, resultaría una vergüenza, y tampoco le diré para quienes porque lo supone perefectamente.
Coincido en parte con usted Sr. Pumarino, pero no me negará que tiene bemoles que además el cargo del fallecido fuese el de Magistrado del Tribunal Constitucional, porque no es lo mismo ser un diputado raso (por ejemplo) y haber tenido un pasado franquista que haber tenido ese mismo pasado y ahora encontrarte defendiendo a la Constitución Española, a mí particularmente no me encaja.
Vamos como decía Cela no es lo mismo estar dormido que durmiendo ni tampoco es lo mismo estar jodido que jodiendo.
Saludos.