Esta editorial, que matiza con precisión el problema de las “normalizaciones” lingüistícas y que responsabiliza de ello a sucesivos gobiernos de todos los signos, debería resultar especialmente aclaratorio para nuestro habitual contertulio, que se muestra “tranquilo” porque el castellano no “desaparece”.
Este aspecto fundamental de los derechos de los padres a educar a sus hijos en castellano, independientemente de la comunidad autónoma en la que se encuentren, se ve frecuentemente pisoteado por algunos nacionalistas radicales que, aún representando a una minoría, juegan un papel determinante en la política regional y nacional. Es esa paradoja de las fórmulas electorales, la que conduce a estas situaciones, a veces esperpénticas, ante las que la actitud del “todo vale” no parece la más adecuada.


Estoy de acuedo, Pumarino, con que hay movimientos nacionalistas y regionalistas que parece que no tienen nada mejor que hacer que tocarnos las narices a los que, afortunadamente, no encontramos tiempo suficiente para andar de marcha “oponiéndose” o “defendiendo” situaciones, que nos parecen poco importantes. Por esa quietud y por ese desinterés o falta de valoración, hemospermitido que se nos subieran a la “joroba” determinados grupos lingüísticos, que al principio nos parecían poco significativos. Los dejamos y crecieron. Cierto que en regiones como Cataluña y Euskadi, más que crecer, se desplegaron, porque ya había una base fuerte en círculos concretos. De ahí a extenderse fue paso fácil. En Galicia no fue lo mismo, pero Fraga se encargó de vender ese “galleguismo” populista y arcaico, y aun existiendo base social, se empecinó en elevarlo a sus “altares”. Con medios económicos elevados y con presiones, incluso laborales, hizo de la lengü el carácter galleguista que le sirvió para mantenerse al frente de todos los gallegos. Desde ahi, hubo un contagio generalizado y de ello se aprovecharon todos. Unos pñara propocionar y fomentar lo que tenían y otros para crear lo que no existía. Tien Ud., Pumarino, el ejemplo de Baleares, que con gobierno del PP crearon el conocido como “tripartito” linguístico, que dejó fuera de juego al castellano. Ahora se dieron cuenta de lo que habían hecho, pero no han podido corregirlo.
Pero como no podemos, ahora, ir contra marea, podríamos pararnos en nuestra “asturiaspatriaquerida”, en donde se sigue dando esa lucha lingüistica, de separación y exclusión, desde el momento en que nos presentan el “asturiano” como factor identificativo de la identidad asturiana. Es decir, que nos presentan la “llingua” como dato determinante de “si eres o no eres de los nuestros”. Cierto que lo presentan como seña de identidad “cultural”. Pero esa mentira no es verdad. Yo, de siempre, hablé la lengua asturiana y de siempre tuve identidad asturiana más que suficiente. Pero para algunos, creo que sin esa identidad, no les bastaba para estar entre los demás y precisaron crear ese grupo de jodida “presión” que nos queiren a todos tocando gaita y tambor. Esos pocos se movieron y no han dejado de moverse en todos estos años. Y han conseguido dejarse notar y hasta que les siguieran. Y hoy, con el apoyo del PP (Gabino a la cabeza), han prometido reconocer la “llingua” oficial. De ahí pasarán a obligarnos. el paso siguiente, Pumarino, el que estamos presenciando: no habrá castellano. Tendremos que hablar como Aznar, en privado, proque estará mal visto. Y seguiremos, la mayoría, sin movilizarnos o manifestarnos o contramanifestarnos. Y los menos antes, se van creciendo y van aumentando.
Pocas veces se expresó de forma tan ponderada y correcta, Sr. Moba, y solamente en casos excepcionales coincido con vd. de forma absoluta en lo manifestado. Me parece triste y pueblerino decidir que nuestra segunda lengua sea el bable o el castellano, que tanto da; opino que mis hijos estarán mucho mejor posicionados en la sociedad y en el mercado laboral, si sus dos primeras lenguas son el español y el inglés, o ahora el chino, vaya vd. a saber.
Sr. Pumarino, Sr. Moba: ¿Saben ustedes cuántas “leyendas urbanas” dominando el castellano, el inglés ,con más de una carrera universitaria y unos cuantos masters están fuera de Asturias buscándose hueco en el mercado laboral? ¿Habrá tantos vascos y catalanes buscando trabajo fuera de su tierra de origen…? Sólo me lo pregunto y se lo pregunto a ustedes, porque la verdad es que no acabo yo de ver la relación entre el mercado laboral y las lenguas autóctonas. No es ironía. Lo estoy planteando para la reflexión.(¿Tal vez otras cuestiones del Estatuto puedan tener que ver?…Sigo preguntando.)
Sí, Pumarino, pero tampoco lo tome Ud. como actitud “interesada” o de “interés”. Es una mera cuestión de educación y respeto a lo culturalmente existente. No se trata de qúe fuera más prometedor una cosa o la otra. En catalañuña, por ejemplo, es mucho más práctico conocer el catalán, porque de no conocerlo uno no puede ser contratado por la Generalitat. pero ese no es mi problema, ya que ni soy catáln ni pretendo que me contraten por “catalanista”. Elproblema es que por razones “absurdas” y de cortedad intelec tual, tratamos de imponer unos modos y formas claramente artificales, y lo preserntamos con raíces culturales y de determinada identidad regional o local. Ese es el problema que apunto y denuncio. No me interesa que la llingua asturiana sea mejor o peor para ningún hijo de nadie ni para conseguir mejores o peores salarios. No reparo ni me paro en eso. Denuncio que algunos, los menos, sólo por moverse más, aparenten ser muchos, y se aprovechen de esa movilidad para rodearnos al resto y someternos a una jodida tiranía de una jodida “llingua”. Y lo conseguirán sólo porque mientras nosotros nos dedicamos a realizar una tarea en una sociedd normal, otros, desarraigados y sin identidad, se dedican a creársela a base de articular mecanismos excluyentes, pero que mpara ellos son integradores, en cuanto a los grupúsculos desarraigados. Es este, Pumarino, el aspecto que mepreocupa de las políticas lingüísticas y me aparto de ellas tanto como de lo que Ud. apunta, de que prefiere que estudien sus hijos el inglés, el chino, el alemán o el ruso. sus hijos,como los míos deberían conformarse con una buena formación y no perseguir, como hacen muchos padres, una jodida instrucción, que no les lleva a ninguna parte.
Recomiendo a los “llinguistas”, a los nacionalistas, a los regionalistas y a cualquiera que valore el lugar donde nacen y pacen, que se lean la obra “IDENTIDADES ASESINAS”, escrita por un autor libanés, Maaluf, que servirá para que mucho “indocumentado” y no “viajado”, se informe mínimamente de la diferencia existente entre el cateto dicho nuestro de “¿de donde yes, oh?, que se refiere únicamente a si eres o no de los de aquí o el más clásico de los anglo-sajones de Where are you come from?, que se refiere únicamente a la curiosidad de preguntarla procedencia a un forastero. A partir de ahí, no quiero ser de ningún jodido sitio, síplemente porque no quiero pertenecer a nada ni a nadie. No tengo ese sentimiento palurdo de pertenencia y en eso repito aquellas palabras del Vargas Llosa, que era de Perú, con pasaporte español, vivía en Londres y le gustaría saber catalán….No me somenta, por tanto, a ninguna lengua ni nación y dejen que me exprese con la libertad que desee. Culturalmente tenemos uno modo y manera de comunicarnos y nadie tiene derecho a alterarla. Luego está el que yo desee o no comunicarme con los que hablan o tienen otras lenguas. Ahí radica la libertad y los límites de cada uno.
Sr. Moba: mi güela también tenía,según sus palabras de usted, “culturalmente un modo y manera de comunicarse”. El fíu de mi güela que ye mi tíu, también tiene “culturalmente un modo y manera de comunicarse” (reproduzco de nuevo),y, como bien dice usted, “nadie tiene derecho a alterársela”.¿Debería añadir que tienen derecho a que se les reconozca ese derecho, Sr. Moba? ¿O ya está reconocido como tal? Ahora sí estoy ironizando.
¡Ah, por cierto, Sr. Moba! Para viajes el de “Baldassare”. “El viaje de Baldassare”. Su autor es Maaluf. Y es uno de mis libros preferidos.
Moba, no es la “Llingua” una de mis batallas, pero defiendo el derecho de los “llingüistas” a dar la suya. Un cordial saludo.
Amiga Victoria, en absoluto pondría yo en relación directa la “llingua”, la que sea y el mercado laboral. No es de extrañar que de Asturias se vayan quienes tienen alguna espectativa de futuro, pero su marcha es sólo debido a que nuestra región, digan lo que digan, no da más de si. somo una población reducida, con un espacio reducido, con un despliegue empresarial reducidísimo y con una actividad industrial más que reducida. Y no les voy a hablar del nivel y preparación propio de los asutiranos y de sus limitaciones y capacidades, que es otro problema a suscribir. Si lo suma, Victoria, encontrará la respuesta al porqué hay gente que se nos va a otros lugares. De todas formas, creo que es muy conveniente estod e la “movilidad”. Se da en otros países y nadie dice nada porque es algo ya inherente a la forma de vida. En USA un empleado, profesinal o trabajador cambia de estado con mucha más facilidad que nosotros de pueblo. Eso no es más que diferencias de hábitos y de caracter. Si además de esa marcha hubiera un intercambio, mejor que mejor. Quedarnos en “asturiaspatriaquerida” es, como alguien un día me decía, como perder sustancia. Y a eso es a lo que estamos acostumbrados, a perder sustancia por estar siempre querien concernos en el mismo caldo. El que se va, no va de “pobre” emigrante, como antiguamente, sino con una “mochilita” de formación y conocimiento. Luego, cuando regrese, algo nos aportará. Somos pocos y hacemos poco. Esa es la cuestión y no la “llingua”.
Su abuela, Victoria no hacía nada que no hiciera la mía. Incluso yo mismo. Es cierto que en determinados círculos me podrìan decir “aldeano”, por chocarles mis giros asturianos. Pero el “viajar” me enseñó que hay otros modos de comunicarse y otras sociedades que se comunican de manera diferente. Y ni a su abuela ni a su tío ni a mí mismo dejaron de reconocerme mi condición y no me negaron ningún derecho. Ahora bien, eso, así comentado, entenderá conmigo que es algo meramente “costumbrista”. Que luego haya grup`´usculos que defiendan ese derecho a la “oficialidad” de la “llingua”, pues muy bien, adelante. Es su problema. Pero que se atrevan a cuestionar mi modo y manera, que se atrevan a cuestionar el carácter de una persona, asturiana o no y que se atrevan a ser unos “bandidos” excluyentes, eso no lo deberíamos tolerar. Y yo milito en esa intolerancia. Rechazo esa postura de esos pocos de querer culturizarnos con su arcaica postura llinguística. Pueden estudiar la llingua que deseen, acepto ese estudio como mecanismo de conocimiento, pero nada más. Su abuela y su t´ñio, Victoria, vivían en el mundo que les tocó en su tiempo. Ahora estarían en el “no mundo”, que es lo que persiguen esos grupúsculos que se irrogan el derecho a decidir sobre el futuro de todos, pretendiendo imponer algo que es sólo artificioso y que es una jodida punta de lanza para ganarse una identidad que no tienen. Así cuandoalguno de esos carpetovetónico culturales me pregunta ¿de don yes, oh?, nada les r5espondo o símplemente les digo “de este mundo”. Normalmente les suelto la grosería de ¡qué cojones te importa!,porque no quiero ser ni de ellos ni de nadie. Lea, pues, lo que le dije, de su conocido Maaluf y luego cuénteme. Mientras que estos luchen, pero que no tiren misiles en mi “territorio” personal. Sería la guerra. Cultural y educacional, pero guerra.
Y me atrevo, Victoria a decir más. Esta gente que tanto se mueve por la “llingua”, lo hacenla mayoría, por un interés muy económico-personal, otros (no tiene más aque ver las siglas de los partidos que representan o asociaciones que les respalda) por arañar unos votos o socios, casi marginales. El resto pertenecen a la cultura de “astruriaspatriaquerida”. ¿Le parece cruel lo que digo o sólo un tanto duro?. Podría aburrir si desplegara todo mi pensamiento al respecto. Pero la crueldad siempre vino dada de la mano de la falta de comunicación y de la exclusión que produce. Y no vale decir que lo mismo se da con la religión. Eso lo dejaríamos para otro blog.
Termino, Victoria, pero déjeme citar unas declaraciones de nuestra ministra Bibiana, creo que de estos ultimos días, que decía que habría que no hay porqué respaldar todas las costumbre o todas las culturas. Hacía referencia a las que marcaban diferencias o discriminaba. Y como su abuela hablaba como hablaba, nadie tiene derecho a marcarle otra forma diferente. La llingua, en Asturias, sale y nace del interés de unos mal llamados “intelectuales”, que quisieron situarse en púlpito preferente.
Moba, lo que pasa es que está usted muy “viajado” y le encanta viajar. Así defiende con esa gratuidad la movilidad laboral como algo ventajoso. Objetive, Moba, y salga de su mundo, por amplio que éste resulte, a la hora de hacer las valoraciones. Y respecto a cómo hablaba mi abuela y cómo yo aprendí con ella, sólo añadir que para que (según usted apunta) “nadie tenga derecho a marcarle otra forma diferente” , antes alguien tiene que reconocerle la suya, es decir, su forma de hablar, como un derecho. ¿Me explico,Moba?
Veo que compartimos todos una opinión similar, aunque con ciertos matices. Sí es cierto lo que dice el Sr. Moba, cuando señala que en USA se cambia con más facilidad de estado que aquí de pueblo; tristemente es así. No sé si los americanos tienen un “adiós mi España querida” que cantaba antonio Molina -tengo una estupenda versión en este equipo, algún día les castigaré con ella- per desde luego su capacidad de adaptación me parece superior a la nuestra.
Insisto, eso sí, en el aldeanismo de la imposición de lenguas minoritarias. En un mundo globalizado, en el que encuentras Zaras por todos los países, no puedes autoexcluirte con un lenguaje que en medio planeta no saben que existe, y menos hacer de su utilización una exigencia. La crítica se dirige no a quienes defienden una lengua, sino hacia queienes atacan el español y cercenan la libertad que ha de tener cualquier padre para educar a su hijo en la lengua oficial de todos los españoles.
Se explica perfectamente, Victoria. La “llingua”, permítmane decirle, no es ningún patrimonio cultural ni histórico, sino un artificio “intelectualoide” de unos pocos desarraigados y sin identidad suficiente para estar en el mundo de todos. Ni su abuela ni su tío podrían, hoy, comunicarse a través de la tan traída “llingua”, porque no es más que la creación virtual de esos iluminados de la comunicación. Y dejando aparte mis viajes, lo de la movilidad es algo que nos tendría que haber llegado hace 500 años y así, nuestras mentes no serían tan reducidas y estrechas como nuestro territorio regional, una franja estrecha entre el mar y los Picos de Europa, por explicarme algo. Mire Ud. por encima de los Picos y verá como se extiende el horizonte, y con ello la mente. Ah!, otrqa de mis declaraciones, Victoria: he sido emigrante profesional y soy hijo de quien hubo de emigrar. Y repito, aquí encerraditos, todos nosotros, créame, Victoria, perdemos sustancia, por estar cociéndonos, siempre, en el mismo caldo. Esa es la “asturiaspatriaquerida”. Pero con eso, tenemos únicamente la opción de la “movilidad” o la de “pasividad”. Es decir la de ser protagonistas de nuestra vida o subsistir a costa de la vida de otros. Vamos, que parece que a los asturianos nos va eso de ser meros espectadores, antes que tomar una iniciativa y ponerse en marcha. Mejor nos va la “guarida” de nuestras cunetas….y que nos sigan alimentando. Eso antes que erguirse y ponerse a andar. ¿Duro, eh?.
Sr. Moba:
Tengo la vaga sensación de que defeca vd. fuera del lugar habitualmente destinado a tal efecto.
Me explico.
En estos foros ha defendido vd. de manera vehemente determinados derechos de los ciudadanos vascos, anotando como mérito el hecho de constituirse en una sociedad histórica… ¿precisamente porque no se mueven?. ¿No se estropean los vascos, de tanto cocer en el mismo caldo, o eso se nos reserva a los asturianos nada más?.
La expresión de ver más allá, “por encima de los Picos” de Europa me recuerda otra suya: “Cruza de acera y mira lo que ves del otro lado, y después, vuelve a cruzar de nuevo a la que estabas”; pero esa recomendación no se acompañó del consejo de quedarse ni en la acera de en frente (no me malinterprete) ni en la ciudad donde se localizaba tal acera (creo recordar que era Londres). Sus viajes le han enriquecido, Sr. Moba, pero le vuelven intransigente, como si quien permanece en Asturias no tuviese la posibilidad de progresar culturalmente y de mejorar la sociedad en la que vive. Desde luego que cualquier conocimiento puede mejorar la oportunidad de hacer las cosas, pero no es impresicindible. Se conoce que vd. no cocina mucho; mire vd., yo que trabajé en la de un restaurante, le explico la diferencia con ciertos platos hechos en casa: Una gran perola, llena de restos de carne se tenía permanentemente hirviendo, incluso de un día para otro; esa base de caldo fue siempre fundamental para la mayoría de los platos; la “sustancia” se obtenía de ella; a lo mejor no es tan malo encerrarse en una región tan bella y acogedora como la nuestra. Vd., cuando guste, puede abandonarla, pero no la insulte.
Victoria, lo siento, pero más que explicarse, lo que hace es repetirse. La movilidad laboral se entiende por algo diferente a lo que creía nos referíamos. Movilidad era capacidad de desplazamiento y capacidad de busca y encuentro de lugar, según circunstancias. Le decía que la moviidad migratoria, forzada por carencias básicas no son comparables con la movilidad, por ejemplo,profesional, por mera cuestión de aspiraciónes personales. Hay muchos modos y maneras de darse esa movilidad, pero últimamente nos venimos refiriendos a nuestros “jovenes” que se tiene que ir fuera a buscar ese puesto de trabajo al que aspiran. si en Asturias somos los “pelagatos” que somos, difícilmente vamos a crear el campo florido que buscamos y deseamos. El cuerno de la abundancia es pura leyenda, las pepitas de oro ya no quedan y los momios, como que tampoco. Pero seguimos pensando en el paríaso de la tierra, la que decimos nuestra, que no es más que un reflejo, tenue, de lo que es lo que nos rodea.
Y le diré que lo que pudiera hablar su abuela, seguro que nada se parecía a lo que hablaba la mía, y eso no significa que se les pusiera trabas ni obstáculos. Pero tampoco significa que tengamos ahora que hacer una “llingua” a la carta para una u otra abuela. Piense, Victoria, que nuestras abuelas hablaban según su nivel de información. Asía que defienda vos, Victoria, su “llingua”, pero la suya, y no trate de imponerla ni siquiera a su abuela, que la pobre no podría ni siquiera entenderla. Así de desacertada es su posición “llinguistica”. Piense, Victoria, que todos hablamos seg´`un el nivel de información U(conocimiento) que tenemos y que hubiéramos adquirido. Yo no seré ningún Vargas Llosa ni ningún Antonio Gala, pero tengo claro que mi nivel de i9nformaciópn, conocimiento y formación, son incompatibles con la “llingua”, la que sea. Y no le voy a decir nada demi incompatibilidad con las lenguas de otras “latitudes”…..Mire, no me apetece ni el “esperanto”. ¿Recuerda?. Dejemso que la gente hable y se comunique, y no se preocupen, que si nos dejaran, sabríamos evolucionar hacia una mejor comunicación y haríamos que el lenguaje evolucionara adecuadamente. La barrera “llinguística” es otra barrera,pero por los tiempos que corren es, además, una verdadera iombecilidad y más que una estúpida pretensión de estúpidas mentes. Y pagaremos tamaña estupidez. Bueno, la pagarán los hijos venideros.
Moba, siento repetirme. Pero tengo que hacerlo de nuevo.Discúlpeme por ello. No es la “llingua” una de mis batallas pero defiendo el derecho de los “llingüistas” a dar la suya.
Dª Victoria:
Permítame entrar en el debate para justificar su postura; realmente creo que es la compartida por casi todo el mundo. El “cocido” del Sr. Moba no se pasa tanto como él pretende, especialmente si además, lo defiende en otros supuestos. Este tipo de contradicción de nuestro contertulio -en este y otros foros- forma parte de su personalidad, pero no por ello le otorga la razón.
Gracias, Pumarino, por tu dedicatoria. He de decir que estoy de acuerdo en esencia (con matices, que no tengo ganas de exponer) con lo expuesto por Moba y por usted mismo, que veo que esta vez coinciden. Es lo cierto que en la entrevista que el País hizo al Presidente del Gobierno hubo una quiebra absoluta de ZP cuando se sacó este tema por los periodistas. Hasta dos veces insistieron en preguntarle sobre lo que pensaba en relación a que no se pudiese estudiar en castellano en algunos territorios de nuestro país, a lo que el Presidente contestó con evasivas, ni siquiera con sofismas, como dice El Mundo de Cabrera. Tengo que reconocer que el tema les ha superado, pero ha sido culpable de esta situación TODOS LOS GOBIERNOS DE LA DEMOCRACIA, y, muy especialmente, los de Aznar y ZP, no lo duden.
Y en todo caso, sigo estando tranquilo, el castellano no está en peligro. Y no veo en que puede afectar al resto de los ciudadanos españoles cuyos hijos hablaran castellano, inglés y si es posible, francés y la lengua autóctona con la que den la lata los impostores de las Academias de la Lengua que sea. De hecho, aún cuando el castellano quede reducido en esos sitios a tres horas semanales y el resto se imparta en catalán, no creo que impida a estos alumnos relacionarse en castellano, salvo que los padres sean unos nacionalistas catalanistas obsesivos que entonces no se quejarán porque sus hijos no estudien en castellano. Los padres que se quejen de que sus hijos no estudien en castellano van a hablar a sus hijos en castellano, y éstos aprenderán todo en catalán pero con unos padres que les enseñarán castellano más las tres horas semanales que den. ¿Cuantos casos de emigrantes españoles a Alemania, Austria, Francia, Australia, USA, etc… conocemos que sus hijos se formaron en la lengua del país en el que estaban y hablan perfectamente español? Pues, por eso estoy tranquilo, y no hago interpretaciones interesadas de las cosas. Que no comparte lo que sucede no quiere decir que de la razón a los que utilizan la ruptura del castellano y de España como oposición política.
Pero gracias, Puma, por la dedicatoria, aún cuando sigo sin tener miedo y sin firmar el manifiesto. Un saludo.
Hace sólo dos dias que he conocido tu blog Alejandro y leyendo ésto sobre “lenguas vernáculas” me ha apetecido escribir algo.
Lo primero que no entiendo en éste tema es que la mayoría que defiende
como si le fuese la vida en ello la lengua de su reducidito entorno es la que más habla por otro lado de libertad de expresión,para expresarte
necesitarás primero usar la lengua que más te guste,con la que mejor te expreses y con la que mejor te entiendan,si sabes todas te entenderás en todas partes y tu libertad será tener las posibilidades de aprenderlas o no,a partir de ahí la libertad de expresión de todo lo demás.A mí me gustan las lenguas por su sonido,me dá lo mismo de dónde sean y los patriotismos me espantan,se hace demasiado daño gratuito en su nombre.
Estoy de acuerdo con lo del cocimiento del caldo de Moba,en el pais vasco hay unas cuevas muy veneradas por los nacionalistas recalcitrantes que se llaman Santimamiñe,yo no uso lo del caldo pero cuando oigo algo cerrado o arcaico de aquí digo ” ya volvemos a Santimamiñe”,pero también hay gente que evoluciona dentro del caldo.
Susana:
Bienvenida al blog.
Hoy me siendo especialmente sincero. En todos nosotros hay un cierto grado de impostura en la defensa de nuestros respectivos puntos de vista. Moba y yo no somos tan diferentes, pero nos gusta “caricaturizar” nuestra opinión para expresarla más gráficamente, diciéndolo de algún modo. Coincido absolutamente en lo del “cocimiento”; uno de los problemas de la Universidad de Oviedo es precisamente su endogamia, y por tanto, la ausencia de un enriquecimiento a través de aportaciones foráneas. Lo que le critico a Moba es que, a su conveniencia, defienda un punto de vista y el contrario; es decir, es positivo -según su parecer- la tradición en Euskadi, pero en Asturias se trata de “cocer en el mismo caldo”. Eso se definiría como cinismo, ¿verdad?.
Gracias por tu entrada, Alejandro.
No sé si me parece exactamente cinismo,no conocía esa percepción de Asturias tan parecida a la nuestra,aunque si os digo que cada vez que se habla del label vasco en un producto gastronómico sonrío ya que en cualquier parte ese producto es el mejor de esa tierra,me gusta mucho cocinar y mis amigos siempre me piden que les haga una “alubiada”, se da por hecho que con alubias vascas,pero hace ya dos años también lo hago con vuestras “fabes” y les gustan igual,me las trae una amiga que va mucho por allí.Por Asturias he paseado mucho hace años.
Tradición….me gusta la tradición que respeta,la que no discrimina,muchas tradiciones me sobran y otras las necesito pero más bien en lo personal,a veces se utiliza como justificante para no reflexionar.
Voy conociendo vuestras “caricaturizaciones” y me gustan,me va la ironía pero a veces me resulta más dificil expresarla escrita que cuando estoy cara a cara ó cuando los demás me conocen un poco,aqui y en otros blogs se puede utilizar sin herir,os felicito.
Enhorabuena por tu afición compartida. En Asturias las alubias fueron mejores que son, y algo tienen que ver los políticos. “Les fabes de la granja” se cultivan en Galicia, fueron subvencionadas en su día y compiten en calidad y precio con el mejor producto asturiano: No hay que empecinarse en que lo nuestro sea lo exclusivo. “Unes fabes” estofadas con un poco de cebolla y perejil, a las que se añada unas almejas a la marinera para que tengan un hervor juntas es un plato exquisito, para competir con la más apetitosa de las “fabadas” asturianas. Intercambio recetas
Encontrarás ironía entre nosotros, pero creo que siempre desde el respeto y el cariño; muchos -debo guardar el anonimato- creo que nos conocemos personalmente desde hace tiempo. Insisto en la bienvenida.