Sin demasiadas pretensiones, la editorial de EL MUNDO hace un rápido repaso a los datos objetivos que ayer mismo, apuntábamos en nuestro comentario: No es opinable el precio de la hipoteca, del barril de crudo o del litro de combustible. Crudo, lo que se dice crudo, es como lo podemos llegar a pasar los españoles si la inflación sigue a este ritmo, tal como auguran conspicuos técnicos del propio PSOE.
Comentarios recientes
- Yuska en Un poco de humor
- Susana en Decálogo del joven socialista (1.934)
- Yuska en Latinas ¿machistas?
- Yuska en Tino Pertierra
- Victoria en Tino Pertierra
- Yuska en Tino Pertierra
- Susana en ¿Política?
- aDrianaaa en Vacaciones
- Gonzalo en Vacaciones
- Yuska en Vacaciones


No tengo la más mínima duda, Pumarino, que los datos, por reales que sean, siempre son opinables, desde el punto de vista de hacer´una determinada valoración. Este día ya le expicaba que los precios de los alimentos, en alza permanente, no inciden lo mismo en paises desarrollados, como el nuestro,en el que únicamente supone un 15 por ciento del gasto, como lo haría en paises del llamado tercer mundo, en el que dicho gasto supone casi el 80 por ciento de los ingresos. Eso, ya de por sí, merece una distinta valoración. Y lo mismo respecto ala incidencia del frenazo urbanístico, que según opiniones varias de diversos analistas, tendrán unos u otros efectos en nuestra economía. Así las cosas, es incontestable que esos datos, aun objetivamente válidos, por supuesto que son opinables, aunque al PJ, le parezca otra cosa diferente, sólo cuando le toca opinar a ZP. Que yo sepa, el PP tamnbién ha dado su parecer de la actual situación y nadie desde el foro “ultra” leha criticado. Mire, Pumarino, yo mismo, tengo mi personal opinión sobre la presente “crisis”, aunque no merezca la pena que la divulgue, por no tener el mismo interés para PJ.
Sr. Moba:
Comentaba vd. en una ocasión la inconveniencia de mezclar las churras con las merinas y acaba de hacerlo ahora mismo. Una cosa es la política internacional (la diferente repercusión de la crisis en países distintos) y otra la economía nacional. Precisamente a esta es a la que nos referimos cuando utilizamos el término “crisis”; no se trata de poner remedio a los problemas de Estados Unidos, Bulgaria o Burundi; la cuestión es dar solución a los nuestros. Y aquí es donde surge el Sr. Zapatero diciendo que no existe problema alguno; tal vez no exista para él pero “los datos no son opinables” y resulta evidente que la vida es más difícil para muchos ciudadanos de nuestro país.
El Sr. “Pedrojota” me importa en la medida que expresa una opinión de forma libre, la validez de la misma es idéntica a la de la mía, aunque el alcance mediático sea mucho mayor. Pero a vd. la perífrasis utilizada anteriormente, le sirvión de poco.
Debo insistirle, Pumarino, primero, que los datos son opinables y lo son siempre. Ahí tiene Ud. a Pedrojota opinando. Y segundo, que lo que llamaos “crisis” o lo que acostumbramos a llamar crisis, permítame decirle que no viene nunca definina y menos determinada. Es un término que emppleamos permanentemente, pero sin valoración ni determinación. Y esto no es opinión, Pumarino. Es simple información. Copnté en una ocasión y creo que fue en este blog, que en el año 1982 no se hablaba en España de otra cosa que de “crisis”, resultando que aquel mismo año, en un viaje a Noruega, no se aoía otra cosa más que “crisis”. Luego, en el año 193, en viaje a Marruecoa, me llamó mucho la atención, que también sólo se hablara de “crisis”. Dígame, pues, Sr. Pumarino, cómo pueden estar en “crisis” y al mismo tiempo España, Noruega y Marruecos. La respuesta será la que le apuntaba, de que tal término no conlleva definición ni determinación. Y le pongo a Ud. como ejemplo, ya que le veo en “crisis” permanente. Miremos en nuestro entorno y luego en nuestro interior (mentes) y digámosnos donde está y hasta donde alcanza la tan repetida “crisis”. Sólo por cuestión de definición. Y no me remita vos al diccionario. Y por supuesto que no rehuso admitir el momento económico difícil, que no crítico, las dificultades que habrá que superar y que puede que para muchos vaya más allá de lo difícilmente superable e incluso acepto que se le pueda decir “crisis”, pero no acepto que se utilice el término como una mutación económica, que es lo que nos venden, entre otros, los constructores, que queren más y más…..
Mire hombre, me da igual que lo llame crisis que “escorrondomoño”; el término me es indiferente. Pero insiste en hablarme de Noruega, de Marruecos y del año 1.982. Nada de eso. Vamos a ver que tipo de problemas hay en España en Julio de 2.008 y como se pueden solucionar; a partir de aquí todo es positivo. Nuestro presidente, que no está gobernando mal, lo hace con un proteccionismo que solo sería necesario en el seno de una sociedad inmadura, y no es el caso de la nuestra. Los eufemismos vienen bien a los chiquillos, pero los españoles estamos mayores para que se nos tome el pelo.
La actual situación no es culpa de ZP ni de los constructores, estamos inmersos en una tendencia mundial de oscuros orígenes y favorecida por determinados intereses; vamos a ver si la pagamos entre todos de la forma más ráìda y económica posible, ¿verdad?. Y vamos a pedirle a D. José Luis que nos trate como ciudadanos adultos de un país serio y no como niños deficientes de una guardería. ¿Vale?.