Acertadas reflexiones, no exentas de amargura; la profesión de expropiador de bancos descrita por “el solitario” se une a la de asesino, cuando se descerrajan siete tiros a bocajarro para llevarse un puñado de euros; de dos millones de dólares uno y medio los fundí en putas y alcohol, el resto lo derroché; en fin, mientras la bolsa se desploma, el ciudadano de a pie ve subir el Euribor como un tiro y se priva de la cerveza del día para liquidar la hipoteca del mes. Vamos, como la película, no es país para viejos, y uno interpreta el protagonista malo, que siempre tiene más atractivo que el otro; la vida no es almibarada, pero entre políticos y economistas, nos la están haciendo verdaderamente infumable. Al final será verdad que solo nos quede el gran hermano y los friquis de turno, pero menos es nada, y siempre tenemos el consuelo de no ser los peores.
Y lo de no ser los peores lo comento por esta fotografía que me remite un amigo y contertulio habitual:
Fue propuesta para premio a la seguridad e higiene en el trabajo; por cierto, fabrican zapatos de lujo para quienes no están interesados en la crisis, esos que van y vienen con un par de millones de euros, como el Sr. Vela, de quien hablábamos ayer. A estos muchachos, que trabajan en dos pisos, tampoco les importa el euribor.


Mire usted por donde!, la frase, de un exfulbolista alcoholico, da para mucho !!
El Sr. Torres ha sustituido lo de “mujeres, alcohol y coches” por un “putas y alcohol”. Así nos va.
Un saludo