Algún contertulio habitual me preguntó sobre el tema de las fotografías del dimitido Sáiz. Estas son las instantáneas en las que por obra y arte del Photoshop, la cara del exdirector del CNI se ve sustituida por la del agente que está a su derecha, sin demasiada delicadeza en el cambio.
Independientemente de que la presentación de las facturas y la justificación de los gastos no satisfizo a nadie, llevando a la propia Chacón a solicitar una investigación sobre el caso, lo cierto es que la chapuza de la fotografía debería de haber sido motivo suficiente para inducir la dimisión de este ciudadano: Semejante chapuza no puede ser justificada por el directo de la inteligencia del país. Además creó el malestar entre los agentes y mandos de su institución, y los malos gestores deben de ser apartados de su cargo de responsabilidad, aunque sean amigos de Bono.







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