Archivos para 17/11/09

Otegi en una conferencia de paz

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Eufemismo es un término que en este caso, se confunde con la hipocresía. Ver participar a Otegi en una conferencia de paz suena tan mal como meter a un elefante en una cacharrería, salvando las distancias y con perdón para el paquidermo. Otegi tiene motivos sobrados para convertirse en carne de presidio, comenzando por un atentado en Madrid por el que no cumplió condena y por otros por los que fue usuario de hoteles estatales la mitad del tiempo que le hubiese correspondido por condena, y eso que era reincidente. Arnaldo Otegi es un ciudadano español, aunque le pese, que no cumple las leyes y que, democráticamente, defiende a quienes vuelan la cabeza de los ciudadanos por ser guardias civiles o por no convenir con sus ideas, curiosa forma de entender la pluralidad del marxismo que predica. La etarra no es una dictadura, es un modo de vida pagando el desacuerdo con la muerte, con el asesinato, algo así como la camorra napolitana, escondida bajo términos tan ampulosos como el conflicto vasco o los derechos históricos. No hay, ni puede haber, ideas detrás de las torcidas mentes de los asesinos, solamente cabe el odio, inculcado por algunos políticos que no merecen más respeto que el de los mismos criminales. Debatir en la pluralidad ideológica es consustancial con la democracia; imponer lo que sea con las armas, es delito, y como tal debe de perseguirse y condenarse. Ver a Otegi hablando en una conferencia de paz es un insulto y una falta de respeto hacia el resto de los participantes.