¿Bable?


Nací en 1.960 y llevo, por tanto, cincuenta y cuatro años en Asturias. Recorrí la región de oriente a occidente y comprobé que hay muchos tipos de bable, y en general diferentes todos ellos de las propuestas academicistas de quienes han hecho de todo esto su medio de vida. En todos estos años, en los que he tomado muchos “culetes” con asturianos de diferentes orígenes, nunca escuché el término “sidre”. Siempre sidra. “Ta de restallu”, pero sidra; “pusose filona”, la sidra y así seguiríamos con un montón de ejemplos más. No creo que ningún conciudadano haya escuchado a nadie, salvo algún técnico del bable o académico de la “llingua” utilizar tan aberrante vocablo. Primera sidra “del’añu” o “l’añu”, hubiese sido mucho más correcto desde mi punto de vista, pero sobre todo, resultaría mucho más cercano a lo que cualquiera de nosotros diría por la calle. Quienes suelen prohibir en nombre de la libertad, pueden perfectamente imponer para defender iuna idisoincrasia artificial.

2 Responses to “¿Bable?”


  1. 1 Catalina 4,mayo,2014 en 2:24 pm

    Nací en Oviedo en el año 1970, me crié entre Langreo y Gijón, conozco casi toda España empezando el norte de Palencia donde veraneba, y de la que volvía hablando ” cazurro” al decir de mis mayores ¿Como erá posible qué mis maestras se empañasen en corregirme ese ” cazurro” a la hora de expresarme en castellano? La María es la practicanta explicaba yo en aquellas redacciones escolares para disgusto de mis maestras, y es que María según la RAE-no la María-es practicante. Tampoco la dije nada a la tía Pepa. Le dijé a tía Pepa. ¿Qué decir de Sevilla, ciudad hispanohablante? El castellano academicista de la RAE contempla la diferencia entre vosotros, y ustedes. Vosotros vais al mercado todos los lunes. Ustedes van al mercado todos los lunes. Utedeh en ámbos casos amén de lo que uno se puede llevar en las fruterías de los barrios populares si pide una lechuga, una escalora, que no se estan quedando con nadie, la lechuga es la romanilla.

    Sepa usted que la propia RAE reconoce un sinfin de variedades dialectales del castellano, el otro día leí que principales unas cuarenta, es decir cuarenta maneras de hablar el idioma y un estándar para todos ¿Por qué entonces se le niega al asturiano en nombre de sus variedades el pan y la sal?.

  2. 2 manuel 11,julio,2014 en 8:26 am

    Yo también nací en los 60 en Asturias. Allí me crié y estudié, aunque también en otros países donde trabajé y sigo trabajando. Países en los que pude comprobar la variedades de la misma lengua: inglés, alemán, italiano, pero también del castellano. Mi abuela, del suroriente asturiano decía sidre, puerte, traste. Leer en su texto que se trata de “un vocablo aberrante” para mí no hace sino retratar el perfil psicológico de quien emite un juicio con desconocimiento pero con causa. Infórmese un poco, el estudio y la tolerancia son un buen antídoto contra los prejuicios y el odio.


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