El bisturí


Y el bótox, colágeno o lo que sea, las sucesivas visitas al cirujano plástico pueden tener mucho de peligroso, no solo por el riesgo inherente a la propia intervención, sino también por el resultado estético de la misma; Meg Ryan, en la instantánea antes y después de su paso por el quirófano, es un buen ejemplo. Uno admiraba la muchacha de mirada dulce y ojos transparentes que veía en la gran pantalla, y se sorprende con el aspecto de muñeco diabólico que muestra hoy en día, a los cincuenta y tres años. Envejecer con dignidad es un poco, como decía Adolfo Domínguez, entender que la arruga también es bella.

1 Response to “El bisturí”


  1. 1 J.S. 11,julio,2015 en 3:50 pm

    Qué puedo decirte yo a ti que tu no sepas……. Que ye lo que toca!!!! y lo malo ye que no estés de acuerdo con lo que tienes…entonces, vas jodiu, amigu….


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