Master Chef (I)


No me gusta el concurso de referencia.

En principio puede no parecer una mala idea esta suerte de oportunidad para futuros profesionales, algo así como la antigua “Gran Ocasión” o la reciente “Operación Triunfo”, esta última con clara vocación docente. Cantar no es como cocinar; es bonito, pero no necesario, al fin y al cabo, la pitanza es imprescindible para nuestro frágil cuerpo al que se aconseja alimentar dos o tres veces diarias por lo menos. Un cantante puede hacerlo bien o mal, con mejor o peor gusto y siempre según los críticos. Un cocinero tiene como máxima aspiración, no estropear los alimentos que recibe. Nada más. Poco arreglo es necesario a un buen mero, una excelente lubina o un bife de angus. No es menos cierto que se puede someter a estos animales, afortunadamente ya sacrificados, a un suplicio post mortem, en aras de la “explosión de sabores”, a uno, ya metido en años, le resulta extremadamente violento esce concepto y aspira a que el mero sepa a mero y la carne a carne. Reconozco la originalidad de añadir pil pil de piquillo a un milhojas, pero no es lo mío, de verdad. Educar a los futuros cocineros en alimentar escasamente a sus comensales a cambio de ofrecerles una experiencia gastronómica, sigue sin agradarme demasiado: Comer es, ante todo, una necesidad, y lo primero es satisfacerla. Lo segundo hacerlo con placer. Y varios puestos más atrás, están esta clase de experimentos, que, como decía un buen amigo mío, con gaseosa.

1 Response to “Master Chef (I)”


  1. 1 Jose 9,agosto,2016 en 1:13 pm

    Sabes que esta nueva ola de listillos de los fogones me molesta enormemente, sobre todo porque todo se reduce/traduce a ver quien manosea mas lo que nos dan de comer. Como bien dices y sabes que soy mucho mas taliban que tu en estas cosas, NADIE MEJORA UN BUEN RUBIEL, MERO, SOLOMILLO, MARISCOS EN GENERAL, ETC ETC. con reducciones, crujientes, o deshidratados……. eso son ganas de estropear una buena materia prima.
    y como decía aquel: “desde que inventaron el jamón de york, el filtro de los cigarrillos y el bidé…..ni el jamón sabe a jamon, ni el tabaco a tabaco ni lo otro a lo otro…… (quizás un poco “delicado”, pero MUYYYYCIERRRRTOOOOO)


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

Únete a otros 383 seguidores


A %d blogueros les gusta esto: