María Teresa Fernández de la Vega


Antes fue Camilo Sesto, ahora le toca turno a la Sra. Fernández de la Vega, que luce el aspecto que ilustra la fotografía superior de nuestra entrada de hoy, todavía más “retocada” que en otras referencias hechas desde este espacio a la exvicepresidenta del gobierno.

Pienso como entonces; envejecer con dignidad es necesario e inevitable, sobre todo si pensamos en la alternativa. Convertirse en un venerable anciano (o anciana, seamos políticamente correctos, queridos lectores y lectoras) es extremadamente respetable y ahí si que existen menos posibilidades alternativas, pues el resultado de la cirugía, las más de las veces, ofrece pobres y artificiales resultados, que convierten a quienes fueron conspicuos miembros de nuestra sociedad, en vulgares muñecos de feria, cuando no de película de terror.

No fue santo de mi devoción Dª Teresa, pero desde luego, me inspira mucho más y mejor, la segunda imagen de nuestra entrada, cuando se sentaba en el banco azul del gobierno; defender la dignidad de la mujer en Africa, donde se muere de hambre, con medio kilo de bótox en cada mejilla, me parece un ejercicio de hipocresía.

2 Responses to “María Teresa Fernández de la Vega”


  1. 1 Susana 6,noviembre,2016 en 9:29 pm

    Pues a mí me parece que defender la dignidad de la mujer en África es algo fantástico con bótox y sin él.
    La cirugía no convierte a nadie en un vulgar muñeco de feria. Puede gustarte o no el resultado, pero de ahí a medir la dignidad de una persona por los efectos de una operación de estética en su rostro…RESPETO POR FAVOR!!

    • 2 Alejandro Pumarino 11,noviembre,2016 en 8:02 pm

      Estimada Susana:
      Bienvenida a este espacio y gracias por la colaboración.
      Es cierto, defender la dignididad de la mujer en Africa es loable con y sin bótox, no he querido decir que no lo sea, ni mucho menos; más bien todo lo contrario.
      La Sra. de la Vega posó en Vogue con pieles, se sometió a una cirugía tan costosa como innecesaria, independientemente del gusto, que es cosa particular de cada uno, y no por ello deja de merecer mi respeto.
      Su talante progresista y solidario contrasta con alguna de tales actitudes, sobre todo tratándose de una persona pública, y como tal, puede verse sometida a la crítica, más o menos irónica, como pretendía en el caso que nos ocupa.
      El parecido de algunas intervenciones con los muñecos de feria no pretendía ser insultante, lo cierto es que casos como el de la Duquesa de Alba, dicho desde el respeto, son verdaderamente terroríficos, por el exceso.
      Un saludo.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s





A %d blogueros les gusta esto: