Archive for the 'Cultura' Category

Portavozas

D. Pablo, el líder mesiánico, ha lanzado otra campaña publicitaria mediante la deliberada utilización por parte de su pareja sentimental, del término “portavozas”, una auténtica barbaridad gramatical cuyo único fin es devolver a la formación morada la relevancia que la intención de voto le va restando. Defienden ahora la igualdad a ultranza, la igualdad por decreto ley, la igualdad por encima de la lógica más elemental del lenguaje, como es el caso y poniendo ahora el término en el lugar que ocuparon antes  la “casta” o la “trama”. Curioso, porque de los diecisiete líderes regionales que tiene Podemos, solamente cuatro son mujeres, aunque eso entra dentro de la doble vara de medir tan habitual entre el progresismo militante, mientras sus adeptos y simpatizantes, aplauden con las orejas.

Concejal de Transparencia

Efectivamente, tal es la concejalía que la que es edil la dama que aparece en la fotografía que ilustra nuestra entrada de hoy. Se conoce que el progresismo militante de Kichi, adalid de la nueva izquierda y alcalde gaditano por la gracia de su pareja sentimental, tiene especial interés en la claridad absoluta en cuentas municipales, ingresos, gastos y subvenciones de sus ediles; a tal fin nombró una rotunda concejala que hizo gala del buen nombre que tiene su departamento, saliendo de esta guisa a celebrar el famoso carnaval andaluz. Le deseamos, desde este espacio, que haya sido feliz estos días de fiesta pagana, y le aconsejamos, con toda humildad, que no se aceque por estos pagos del norte ataviada de tal modo, anque estaríamos encantados de admirar su anatomía, tendría grandes probabilidades de contraer cualquier catarro u otro tipo de enfriamiento propio de la geografía y el mes del año. Ni en verano, oiga.

“Cosificando”

El progresismo militante utiliza con experiencia y eficacia la doble vara de medir en numerosas ocasiones, con el aplauso y connivencia de sus adeptos, capaces de ver la paja en el ojo ajeno con una sospechosa facilidad. El Gran Circo de la Fórmula uno hubo de deshacerse de sus azafatas porque “denigraban” al sexo femenino, a la mujer, a la hembra o como quiera llamársele para no salir de lo políticamente correcto; supongo que no pensarán del mismo modo las muchachas que sacaban un dinero extra de esta actividad tan execrable que “cosifica” a quien la practica.

Pero, sin embargo, no sucede lo mismo con el grupo Femem, muchachas -y otras no tanto- que aparecen por sorpresa, se despelotan y, tetas al aire, portan sus soflamas en grueso texto sobre sus propios cuerpos que, por supuesto en este caso, no se consideran “cosificados” ni utilizados. Si se tratase de sostener una sombrilla o un paraguas en una carrera de bólidos, es inadmisible, pero si la cuestión es defender unas ideas -que serán, cuando menos, cuestionables- alcanzan las más altas cotas de dignidad. Ver para creer.

Penélope Cruz

Es una de nuestras actrices más internacionales y sobre quien me preguntaron, hace escasas fechas, si la encontraba hermosa. Recordé a la muchacha que participó en el programa del Sr. Fradejas, hace ya muchos años, la chica que siempre buscó la fama, el glamour y el éxito, y que lo consiguió finalmente; desde aquí, nuestra más sincera enhorabuena. Pero su belleza y elegancia actuales, son el fruto de un minucioso estudio y una labora acertada de los cirujanos. Comparen las imágenes y díganmelo.

Leticia Dolera

Leticia Dolera, actriz, afirmó en la Gala de los Goya que el certamen era un “precioso campo de nabos feminista”. Posteriormente se disculpó en Twitter por “invisibilizar con su frase a las mujeres que tienen pene” y a mi, terminó por armarme un lío. Desde el más profundo respeto a la libertad sexual de cada uno, las mujeres con pene representan, para mi, un nuevo elemento en el amplio abanico de opciones personales sobre el particular; de otro lado, no sé si existirán en número significativo, para justificar la disculpa que tiene más de transgresor que de veardadero perdón. Leticia Dolera es así, menuda, con unos ojos transparentes como el mar y de facciones delicadas y elegantes, jamás se imaginaría uno que tuviera pene, ni nada que se la parezca. En el año 2.015 escribió, dirigió y protagonizó, junto a Manuel Burque, “Requisitos para ser una persona normal”; me pregunto ahora, desde este espacio, si entre los requisitos de la normalidad en las mujeres para nuestra cineasta, está el ser poseedoras de un hermoso pene para incluirse en el campo de nabos feminista ese.

Santisteve

El Sr. Santisteve, alcalde de Zaragoza, creo la polémica al publicar un folleto en el que se comparaba al Paracetamol con la cocaína y en el que se ofrecían instrucciones sobre el modo y manera en que determinadas sustancias psicotrópicas debían ser consumidas, verbigracia, pulverizar bien la cocaína para evitar hemorragias nasales, o hacer rayas de “speed” de menor tamaño que de farlopa; también sobre la idoneidad temporal para el consumo del cannabinol. La portada del folleto se reproduce en la instantánea que ilustra nuestra entrada de hoy y me parece tan incorrecta como su contenido. ¿Por qué el barrio?. ¿Solo se consumen drogas en los barrios?. ¿No existen acaso adictos entre las capas más altas de la sociedad?. ¿Qué tiene que ver el casco histórico con el consumo de estupefacientes?. Este “totum revolutum” ofrecido por el político progresista sirve de ejemplo sobre como solucionar los problemas de la ciudadanía mediante nuevas medidas por parte del consistorio; tengo la total seguridad de que muchos zaragozanos no conciliaban el sueño pensando si habían pulverizado suficiente los cristales de cocaína antes de pasárselos por la pituitaria, mientras otros manifestaban su honda preocupación al no saber encontrar el momento idóneo para consumir cannabis. Increíble, pero cierto; aplicable la frase atribuida a Groucho: Partiendo de la nada, hemos alcanzado las más altas cotas de la miseria.

Feminismo

La Galería de Arte de Manchester ha retirado el cuadro Hylas y las ninfas, de John William Waterhouse, en el que aparecen ninfas desnudas porque los personajes femeninos solo se representaban como un sujeto pasivo y decorativo, según “The Guardian”.

La pinturs es una obra del siglo XIX, fecha en la que empezaban a existir aparatos de fotografía; hasta entonces la pintura era el único medio de conservar un recuerdo, una imagen o como aparecía el primo de Betanzos cuando contaba veinte años de edad. Apenas la técnica alcanzó cierta popularidad, se utilizó también para saciar los instintos más bajos de los seres humanos -más bien a media altura, pero bueno- y las pulsiones socialmente criticadas; ni que decir tiene de lo sucedido con la irrupción en escena del cinematógrafo, y casi todos ustedes recordarán las salas “S” -y en grandes ciudades las “X”- en las que se proyectaban películas de alto contenido erótico o directamente pornográficas. A día de hoy, existe libre venta y comercio de este tipo de productos, no solo en establecimientos especializados, sino incluso en ngrandes superficies.

Así pues, no entiendo la reivindicación feminista sobre la obra del Sr. Waterhouse, incluso en el supuesto de haber representado un lienzo con alto contenido erótico cuando fue pintado, pero su condena actual al ostracismo parece más imposición del postureo que utiliza el progresismo de salón que de una deducción lógica de una ideología coherente.