Archive for the 'Deportes' Category

Sergio Ramos

Y ya que ayer estábamos comentando cuestiones de imagen, hoy le toca el turno al sexo opuesto, el Sr.Ramos, actual pareja de Dª Pilar y padre de dos hijos con la bella presentadora. Hace escasas fechas nos sorprendía en el Bernabéu con un atuendo azul llamativo, una suerte de abrigo de longitud, anchura y color difíciles, conjuntado con una especie de gorra del mismo tono; actualmente se nos pasa al burdeos con una especie de calzado -no se puede ver en la instantánea- que tampoco dejaba indiferente a nadie. El sevillano cambió radicalmente su imagen desde que alcanzó la élite mundial del fútbol, y también, como “Pe”, tuvo sus escarceos con la cirugía plástica; actualmente, innovador como siempre, completa el cambio total ofreciendo un “look” diferente, no exento de cierta agresividad, para contribuir a marcar la diferencia entre los comunes mortales y los dioses el Olimpo. Que sea enhorabuena.

Ultras

Estoy Vivo es una serie de televisión Española que se desarrolla, en gran parte, en Vallecas, domicilio del lider carismático de Podemos, donde ocupa -sin derecho a ello- una vivienda de protección oficial, o como se llame ahora; el equipo de fútbol suena en los temas antiguos de aquel Sabina melancólico que lo ve bajar a segunda y actualmente, su grupo de “ultras” consume cerveza “vallekana” -se conoce que se integran en las actividades “culturales”- con cuyo envase se propone reciclaje consistente en lanzarla al grupo rival -supongo que a la afición del equipo contrario- o a la policía. Además de culto, educativo.

Cristiano Ronaldo

Se autodefine como el mejor jugador de fútbol de todos los tiempos, entrena al margen de sus compañeros y mientras tanto, publica un nuevo “look” en una red social, impropio de un deportista que se precie y de tan dudosa elegancia como buen gusto. Mejor hubiese sido más sobrio en los gestos y más eficaz en su actuación frente al Barcelona, eterno rival, ante el que protestó las decisiones arbitrales como una plañidera, en vez de actuar con la contundencia y determinación del gran jugador que dice ser.

Jenson Button

El as del volante cuenta, entre su colección particular de automóviles, con cuatro Roills Royce en su garage, entre ellos, el “coupé” que muestra la instantánea que ilustra nuestra entrada de hoy. Si es que se puede calificar de este modo un vehículo del peso y las dimensiones del supuesto de portivo, que ante todo, tiene el carácter marca de la casa. A diferencia de otros tiempos, en los que la marca británica anunciaba sencillamente como “suficiente” la potencia de sus vehículos, actualmente esta bestia de la carretera cuenta con 624 caballos, capaces de mover su extraordinario peso con agilidad más que suficiente. Hasta para un genio del volante como el sr. Button. Que lo disfrute.

Copa de Europa

El domingo pasado se alzó con su duodécima Copa de Europa el Real Madrid, en un encuentro que, excepcionalmente, tuve ocasión de ver en su mayor parte; no faltó la emoción, el curso de un marcador irregular -aunque el equipo blanco siempre fue por delante o empatado- que terminó con la victoria española ante un equipo italiano bien organizado y con una de las mejores defensas del mundo.

No me preocupa excesivamente el triunfo madridista, del que me alegro, pero me sorprende haber compartido el espacio junto a un aficionado que jaleaba a la Juventus porque se definía “antimadridista”. Uno puede entender ese concepto en un encuentro que enfrente al club blanco contra el Barcelona o el Getafe, pero no contra un rival italiano con quien se dirime la copa de campeones; por muy adversos que sean los sentimientos contra jugadores, presidente o entrenador, da la sensación de que debería prevalecer el sentimiento nacional, cuando el adversario es extranjero.

Así entiende uno mejor los nacionalismos aldeanistas y la alergia que produce, en ciertas formaciones políticas, la bandera de todos los españoles. Tenía razón Einstein: Solo hay dos cosas infinitias: El Universo y la estupidez humana, y no estoy muy seguro de lo primero.

La fotografía recoge el primer gol del partido, en el que Ronaldo bate a Buffon por la derecha.

Olímpicos

El presidente ruso, Vladímir Putin, condecoró este jueves a los medallistas olímpicos en Río de Janeiro, donde Rusia quedó en cuarto lugar en el medallero con 56 preseas (19 oros, 18 platas y 19 bronces), y les regaló un BMW a cada uno“.

No está mal y me parece absolutamente merecido que el sacrificio de un medallista olímpico se vea premiado, en Rusia y en cualquier parte, con un osequio como el que el Sr. Putin, dispensó a sus compatriotas. Lo que no llego a entender es como en un país comunista, con un rasero que hace iguales a todos los ciudadanos, se distingue a los deportistas de élite permitiéndoles conducir un automóvil de lujo en un país que no se caracteriza precisamente, por la brillantez de sus coches. Más de una ocasión se hizo referencia en este espacio a la igualdad, a la mal entendida, quiero decir. Democracia y libertad obligan a idénticas oportunidades en el inicio, pero no en la meta final, algo que parece difícilmente compatible con ese rasero en destino que parecen propugnar algunos pseudoprogresistas. Los títulos, olímpicos, universitarios, o del tipo que sean, no están al alcance de todos y no constituyen un derecho, sino que son el fruto del sacrificio y el esfuerzo de cada uno, se premien o no se premien. Eso es todo.

Pogba

Pogba, 105 millones de euros. Diecisiete mil millones de las antiguas pesetas, cantidad que haría feliz a una ciudad entera pra toda la vida. Ciento cinco millones de euros en una Europa en crisis, con inmigrantes muriendo ahogados en las costas del Mediterráneo, refugiados provenientes de Siria y otros países y atravesando la peor crisis económica de los últimos decenios. Uno, absolutamente ignorante en temas relacionados con el deporte rey, se pregunta como se reparte esta cantidad astronómica de dinero. ¿Cuanto se quedan los representantes, comisionistas, letrados, allegados, intermediarios y gente de diverso pelaje que interviene en la transacción?. El joven no deja de ser un atleta, mejor o peor pagado (en este caso extraordinariamente bien remunerado), pero a cuya costa sujetos grises, desconocidos para la mayoría, embolsan grandes sumas de dinero, como viene sucediendo desde hace decenios y sin que se destape el escándalo que salpicó las comisiones de los políticos, el favor a familiares y hasta ínfimas cuantías por las que se imputó, desde mi punto de vista injustamente, a profesionales de la política por aceptar una dádiva de apenas un centenar de euros.