Archive for the 'Economía' Category

La preocupación social del Sr. Iglesias

El grupo parlamentario Podemos y sus “confluencias”, verdadero batiburrillo con más jefes que indios, ha presentado un total de 159 proposiciones no de ley en la cámara baja, de las que, según informe un medio nacional, solo 15 son de contenido social. Muchas de ellas centran su interés en el reconocimiento de las víctimas franquistas, anular las sentencias contra los defensores de la constitución en la Galicia de 1.936 y otras zarandajas similares.

No niego la relevancia de preservar la memoria histórica, pero tengo el convencimmiento de que los “gallegos y las gallegas” tienen preocupaciones mucho más importantes e inmediatas que el honor de sus ancestros. Al final, como sucedía en la película de Garci sobre la novela de Galdós, no deja de ser… un troz de excremento. Poco tiempo atrás, el líder morado, repartiendo carteras con el Sr. Sánchez, se reservaba Interior, Defensa y otras destinadas a controlar el aparato del Estado, lejos de mostrar interés por Agricultura, Pesca, Educación y demás carteras con responsabilidad social. El discurso de la hipocresía está tocando a su fin, porque la mayoría de la “gente” se percata cada día más, de la representación teatral que supone la política en la formación morada, un ejercicio de estilo destinado a alcanzar el poder “para reventar el sistema” (Pablo Iglesias, sic).

Piscina

Ahora es posible, en Madrid, utilizar las piscinas que se instalan en azoteas de lujosos hoteles de la capital. Para un ejecutivo estresado, el precio de usufructo de las instalaciones, no estando hospedado, es de unos 48 euros por semana y de 63 euros los sábados y domingos. Cuarenta y ocho euros por pegarse un chapuzón al mediodía, me parece excesivo; es más de lo que se gana al mes en algunos países tercermundistas; supera la cantidad que se pide por la entrada en atracciones espectaculares y complejas, da para comer en muchos restaurantes a dos o tres personas; supone el menú de seis días, seis, como los toros, en el restaurante que hay frente a mi oficina. Y eso es lo que se paga por mojarse en una bañera grande durante un intermedio laboral en ese Madrid que está, como tantas grandes ciudades, cada día un poco más loco.

Podemos propone prohibir las azafatas en el Gran Premio de Jerez

La instantánea del día muestra precisamente, a una de estas señoritas en el evento motociclista referido, no cabe duda, al menos en apariencia, de que estamos ante una mujer atractiva, vestida con la elegancia propia de un toque español inconfundible, labios rojos incluidos. A lo que dicen nuestros progresistas de cabecera, este hecho “cosifica” a la hembra de la especie, así que estos ciudadanos (y ciudadanas) proponen, como suele ser habitual, mediante la correspondiente prohibición, solucionar el supuesto problema.

Lo malo es que en Jerez, donde existe una elevada tasa de paro, como en el resto de Andalhcía, el Gran Premio genera numerosos puestos de trabajo, temporales por desgracia, entre los que se encuentran los de azafatas como la mostrada en la imagen, que no estarán excesivamente conformes con la clase de libertad que los podemitas defienden para este colectivo.

Después, basta una análisis histórico superficial de las charlotadas podemitas desde las últimas elecciones: Han dicho que se debía (o podría) prohibir la Semana Santa sevillana, muestran su desacuerdo con el luto militar durante las celebraciones cristianas, luchan por terminar con la Fiesta Nacional, pretenden eliminar las azafatas del Gran Premio de Jerez por “cosificar” a la mujer y consideran “microagresiones” machistas el hecho de que un caballero separe las rodillas mientras permanece en sedestación. ¿Son verdaderamente estos los problemas de la ciudadanía que han venido a solucionar los emergentes?. Resulta patético que los municipios y autonomías en los que han alcanzando cuota significativa de poder, no se ha arreglado nada, no se produjeron cambios significativos y los debates suelen centrarse en nimiedades como el nomenclator callejero o el comportamiento de los varones en el metro.

Uno, que es absolutamente liberal, entendería más razonable que se preguntase a las interesadas si se afectan por vender su imagen en la forma que determina la organización del campeonato de Jerez; lo contrario no deja de constituir una forma de imposición a la que nos tienen acostumbrados los podemitas, basada, como casi siempre, en prohibir en nombre de la libertad. Curioso.

Pablo Iglesias recibe personalmente 275.000 dólares del gobierno bolivariano

El gobierno bolivariano del Sr. Maduro, con el que D. Pablo Igleisas nada tiene que ver, según afirmó en repetidas ocasiones, pagó al líder morado la nada desdeñable suma de doscientos setenta y cinco mil dólares a través de un paraíso fiscal. El Sr. I. Turrión, interpuso una demanda contra OK diario y el Sr. Inda por intromisión ilegítima en el honor y la dignidad del dirigente político, dictando sentencia desestimatoria la juez de Primera Instancia número ochenta y cuatro de Madrid y condenando al mesiánico conspicuo al pago de las costas procesales.

Es bueno ahora mismo tirar de hemeroteca y recoger las ocasiones en las que D. Pablo repitió hasta la saciedad que no guardaba relación alguna con el gobierno de Maduro -aunque sí la tuviese su próxima institución, CEPS, estando sobradamente probada la percepción de sumas mucho más relevantes de dinero bolivariano a través de ella- pero la documentación revelada por el Sr. Inda, mal que le pese al dirigente podemita, es absolutamente personal y figura, con sus dos apellidos, como beneficiario de la citada cantidad. ¿Es motivo para la dimisión del Secretario General de la formación emergente?. Seguro que, entre sus acólitos, sonarán voces distorsionadoras culpando a los medios de comunicación de esta sentencia, o a la falta de independencia del poder judicial, o a los miasmas de las charcas, que tanto da. Seguro que, en caso de verse un dirigente polpular inmerso en semejante barrizal, se solicitaría su inmediata e irrevocable dimisión y hasta la prisión preventiva si hubiese lugar. Pero, como siempre, los desmanes de la izquierda pseudoprogresista y totalitaria son silenciosamente tolerados por sus afines que no tienen ideología pol.ítica; lo suyo llega bastante más allá: Es una cuestión de fe.

50 aniversario

Este año se cumple medio siglo desde la instalación del primer cajero automático, que llegó a España un poco más tarde. Actualmente, la mayoría de las oficinas bancarias han eliminado buena parte de sus recursos humanos y obligan, literalmente, a realizar determinadas operaciones de forma automática, a través de un terminal de uso público. La banca telefónica, la operativa a través de internet y otros avances tecnológicos reducen considerablemente el número de sucursales y de empleados, siendo los propios usuarios colaboradores, más o menos voluntarios, de la entidad a la que confían su dinero.

Echo de menos las tardes de los viernes, en las que buscaba uno el cajero próximo cuando era un bien escaso, en que sacaba mil o dos mil pesetas, ofrecidas en billetes de quinientas, y con las que alcanzaba para cenar una hamburguesa con una cerveza, en aquellos tiempos en los que servían alcohol en ciertos establecimientos de este ramo. La “ruta de los vinos”, en la calle Buen Suceso, ofrecía caldo nacional, de más o menos calidad, a cinco duros -lo conocí bastante más económico- mientras preguntaba el dueño de “La Perla” ¿de qué quieres el pincho? y veíamos, con envidia, la clientela de la Taberna Gallega comiendo el pulpo que no alcazábamos a pagar.

Ahora, las pantallas tactiles, los euros, la rapidez de la operativa, son avances tecnológicos indudables que facilitan la vida, a la vez que la convierten en algo más impersonal. El pago con “plástico” no era la regla hace tres o cuatro décadas, mientras ahora se ha convertido en la excepción, especialmente en esta Europa próxima que nos rodea. Pedir venite duros al amigo de al lado para pagar la “espuela” o poder volver a casa, es propio de un tiempo pasado que, como siempre, no volverá nunca, lo que no resta a quien suscribe, mirar hacia atrás con algo más que un poco de nostalgia.

Iglesias ve tercermundista que Amancio Ortega done 320 millones a la sanidad

El líder morado entiende que es tercermundista que un millonario tenga que financiar la sanidad pública, y que, lógicamente, lo que debe hacer, es pagar los impuestos y respetar los derechos de sus trabajadores.

El Sr. Iglesias cree que Inditex, con ciento sesenta y dos mil empleos directos, cercena los derechos legales de sus empleados en varios países del mundo; me extraña profundamente que políticos, sindicalistas y demás mecanismos de control, fallen sistemáticamente en el caso de D. Amancio y convengan en hacer la vista gorda sobre los abusos que comete el empresario gallego; gracias a Dios, la antorcha iluminadora del Sr. Iglesias, nos saca de la ignorancia y pone sobre la mesa los desmanes cometidos por esa “casta” siempre en el punto de mira del vallecano, pese a formar, al menos económicamente, parte de ella.

Estimado D. Pablo: España, a diferencia de lo que insinúa vd. en sus declaraciones, cuenta actualmente, con una de las mejores sanidades públicas de Europa, mucho antes de que el Sr. Ortega tuviese la generosidad de donar esa cantidad de dinero, y lejos de constituir una “limosna”, como vd. la califica, contribuye a mejorar lo bueno, haciéndolo prácticamente insuperable en ningún país de nuestro entorno más próximo, corrigiendo la excesiva duración de las listas de espera y ofreciendo la tecnología más avanzada, tanto por modernidad, como por número de habitantes. Posiblemente, los dirigentes podemitas, que restan parte de sus emolumentos para donaciones, lo hagan a instituciones públicas y no a medios como “La Tuerca”, “Fort Apache”, CEPS” y otros similares que no dejan de formar parte de su propia estructura. Eso no son limosnas. Son donaciones encaminadas al progreso social. Manda huevos.

Las cuentas del Sr. Iglesias

El Sr. Iglesias prometió que los cargos electos de su formación no percibirían, en concepto de salario, más de tres veces el mínimo interprofesional, situado actualmente en 707 euros; lo que significa que la cantidad máxima que podría cobrar el líder morado, no superaría los 1965 euros mensuales, o lo que es lo mismo, 23.580 euros anuales.

Considerando que D. Pablo dispone en cuenta, en euros contantes y sonantes, la nada desdeñable cifra de 120.000 euros y que apenas lleva tres años en política, cabe preguntarse qué comía nuestro progresista más mediático, pues durante dicho plazo, sus emolumentos habrían ascendido a 70.740 euros, de los que debería descontar la hipoteca (o la renta) de su piso de protección oficial (¿?) en Vallecas, más lo destinado a la nutrición, imprescindible por más que se empeñe el conspicuo podemita (que por cierto lo hace muy bien cuando acude a restaurantes de lujo en Madrid a las reuniones de trabajo), con lo que el ahorro de tal montante se nos antoja, cuando menos, complejo.

D. Pablo no es altruista. Puede calificar de miserable o de filántropo barato al Sr. Ortega, pero el “excedente” de su sueldo no lo destina a obras sociales, a mejorar la sanidad, o simplemente, renuncia a él en favor del Estado, no; el mesías morado lo distribuye entre instituciones o empresas de su entorno, desde La Tuerka hasta CEPS y eso, podría considerarse más una forma de gasto que una donación transparente. Nos hemos preguntado en diferentes ocasiones desde este espacio, el motivo por el que el Sr. Iglesias no renunciaba directamente, en favor de la Administración, de la parte de sus emolumentos que considerase excesiva; la presencia de un saldo con seis cifras en su cuenta corriente no resulta tranquilizador, ni siquiera entre sus más fieles seguidores y convencidos votantes.