Archive for the 'Economía' Category

Pablo Iglesias recibe personalmente 275.000 dólares del gobierno bolivariano

El gobierno bolivariano del Sr. Maduro, con el que D. Pablo Igleisas nada tiene que ver, según afirmó en repetidas ocasiones, pagó al líder morado la nada desdeñable suma de doscientos setenta y cinco mil dólares a través de un paraíso fiscal. El Sr. I. Turrión, interpuso una demanda contra OK diario y el Sr. Inda por intromisión ilegítima en el honor y la dignidad del dirigente político, dictando sentencia desestimatoria la juez de Primera Instancia número ochenta y cuatro de Madrid y condenando al mesiánico conspicuo al pago de las costas procesales.

Es bueno ahora mismo tirar de hemeroteca y recoger las ocasiones en las que D. Pablo repitió hasta la saciedad que no guardaba relación alguna con el gobierno de Maduro -aunque sí la tuviese su próxima institución, CEPS, estando sobradamente probada la percepción de sumas mucho más relevantes de dinero bolivariano a través de ella- pero la documentación revelada por el Sr. Inda, mal que le pese al dirigente podemita, es absolutamente personal y figura, con sus dos apellidos, como beneficiario de la citada cantidad. ¿Es motivo para la dimisión del Secretario General de la formación emergente?. Seguro que, entre sus acólitos, sonarán voces distorsionadoras culpando a los medios de comunicación de esta sentencia, o a la falta de independencia del poder judicial, o a los miasmas de las charcas, que tanto da. Seguro que, en caso de verse un dirigente polpular inmerso en semejante barrizal, se solicitaría su inmediata e irrevocable dimisión y hasta la prisión preventiva si hubiese lugar. Pero, como siempre, los desmanes de la izquierda pseudoprogresista y totalitaria son silenciosamente tolerados por sus afines que no tienen ideología pol.ítica; lo suyo llega bastante más allá: Es una cuestión de fe.

50 aniversario

Este año se cumple medio siglo desde la instalación del primer cajero automático, que llegó a España un poco más tarde. Actualmente, la mayoría de las oficinas bancarias han eliminado buena parte de sus recursos humanos y obligan, literalmente, a realizar determinadas operaciones de forma automática, a través de un terminal de uso público. La banca telefónica, la operativa a través de internet y otros avances tecnológicos reducen considerablemente el número de sucursales y de empleados, siendo los propios usuarios colaboradores, más o menos voluntarios, de la entidad a la que confían su dinero.

Echo de menos las tardes de los viernes, en las que buscaba uno el cajero próximo cuando era un bien escaso, en que sacaba mil o dos mil pesetas, ofrecidas en billetes de quinientas, y con las que alcanzaba para cenar una hamburguesa con una cerveza, en aquellos tiempos en los que servían alcohol en ciertos establecimientos de este ramo. La “ruta de los vinos”, en la calle Buen Suceso, ofrecía caldo nacional, de más o menos calidad, a cinco duros -lo conocí bastante más económico- mientras preguntaba el dueño de “La Perla” ¿de qué quieres el pincho? y veíamos, con envidia, la clientela de la Taberna Gallega comiendo el pulpo que no alcazábamos a pagar.

Ahora, las pantallas tactiles, los euros, la rapidez de la operativa, son avances tecnológicos indudables que facilitan la vida, a la vez que la convierten en algo más impersonal. El pago con “plástico” no era la regla hace tres o cuatro décadas, mientras ahora se ha convertido en la excepción, especialmente en esta Europa próxima que nos rodea. Pedir venite duros al amigo de al lado para pagar la “espuela” o poder volver a casa, es propio de un tiempo pasado que, como siempre, no volverá nunca, lo que no resta a quien suscribe, mirar hacia atrás con algo más que un poco de nostalgia.

Iglesias ve tercermundista que Amancio Ortega done 320 millones a la sanidad

El líder morado entiende que es tercermundista que un millonario tenga que financiar la sanidad pública, y que, lógicamente, lo que debe hacer, es pagar los impuestos y respetar los derechos de sus trabajadores.

El Sr. Iglesias cree que Inditex, con ciento sesenta y dos mil empleos directos, cercena los derechos legales de sus empleados en varios países del mundo; me extraña profundamente que políticos, sindicalistas y demás mecanismos de control, fallen sistemáticamente en el caso de D. Amancio y convengan en hacer la vista gorda sobre los abusos que comete el empresario gallego; gracias a Dios, la antorcha iluminadora del Sr. Iglesias, nos saca de la ignorancia y pone sobre la mesa los desmanes cometidos por esa “casta” siempre en el punto de mira del vallecano, pese a formar, al menos económicamente, parte de ella.

Estimado D. Pablo: España, a diferencia de lo que insinúa vd. en sus declaraciones, cuenta actualmente, con una de las mejores sanidades públicas de Europa, mucho antes de que el Sr. Ortega tuviese la generosidad de donar esa cantidad de dinero, y lejos de constituir una “limosna”, como vd. la califica, contribuye a mejorar lo bueno, haciéndolo prácticamente insuperable en ningún país de nuestro entorno más próximo, corrigiendo la excesiva duración de las listas de espera y ofreciendo la tecnología más avanzada, tanto por modernidad, como por número de habitantes. Posiblemente, los dirigentes podemitas, que restan parte de sus emolumentos para donaciones, lo hagan a instituciones públicas y no a medios como “La Tuerca”, “Fort Apache”, CEPS” y otros similares que no dejan de formar parte de su propia estructura. Eso no son limosnas. Son donaciones encaminadas al progreso social. Manda huevos.

Las cuentas del Sr. Iglesias

El Sr. Iglesias prometió que los cargos electos de su formación no percibirían, en concepto de salario, más de tres veces el mínimo interprofesional, situado actualmente en 707 euros; lo que significa que la cantidad máxima que podría cobrar el líder morado, no superaría los 1965 euros mensuales, o lo que es lo mismo, 23.580 euros anuales.

Considerando que D. Pablo dispone en cuenta, en euros contantes y sonantes, la nada desdeñable cifra de 120.000 euros y que apenas lleva tres años en política, cabe preguntarse qué comía nuestro progresista más mediático, pues durante dicho plazo, sus emolumentos habrían ascendido a 70.740 euros, de los que debería descontar la hipoteca (o la renta) de su piso de protección oficial (¿?) en Vallecas, más lo destinado a la nutrición, imprescindible por más que se empeñe el conspicuo podemita (que por cierto lo hace muy bien cuando acude a restaurantes de lujo en Madrid a las reuniones de trabajo), con lo que el ahorro de tal montante se nos antoja, cuando menos, complejo.

D. Pablo no es altruista. Puede calificar de miserable o de filántropo barato al Sr. Ortega, pero el “excedente” de su sueldo no lo destina a obras sociales, a mejorar la sanidad, o simplemente, renuncia a él en favor del Estado, no; el mesías morado lo distribuye entre instituciones o empresas de su entorno, desde La Tuerka hasta CEPS y eso, podría considerarse más una forma de gasto que una donación transparente. Nos hemos preguntado en diferentes ocasiones desde este espacio, el motivo por el que el Sr. Iglesias no renunciaba directamente, en favor de la Administración, de la parte de sus emolumentos que considerase excesiva; la presencia de un saldo con seis cifras en su cuenta corriente no resulta tranquilizador, ni siquiera entre sus más fieles seguidores y convencidos votantes.

Todos contra el Ibex (heréticamente)

El próximo miércoles, el Sr. Iglesias, entre otros conspicuos de su formación, acudirá a la presentación del libro: Ibex 35, una historia herética del poder en España”.

Curiosamente, el Ibex es la fórmula reproducida anteriormente en la que I(t) es el valor del índice en el momento t, Cap es la capitalización bursátil del free float de las compañías que integran el índice y J es un coeficiente usado para ajustar el índice para que no se vea afectado por ampliaciones de capital, etc.

La pregunta que me he hecho tantas veces al oir a Pablo Iglesias, es ¿como se puede estar en contra de un índice?. El líder morado lo repitió hasta la saciedad en la campaña de las pasadas elecciones, sin llamar la atención entre la mayoría de sus partidarios; entiendo que uno puede estar en contra de la política laboral de las empresas que conforman el índice, pero enfrentarse a tal dato es algo así como decir que uno está en contra de la raíz cuadrada, verbigracia.

En cuanto al libro, herético quiere decir algo relativo a la herejía, que a su vez significa algo que se aparta de las normas de una doctrina o religión, lo cual me lleva a preguntarme de nuevo ¿qué tiene que ver el índice bursátil en todo esto?. ¿Puede un valor resultado de aplicar un cálculo matemático ser herético?. Mucho me temo que no.

Admito las metáforas, aunque no acabo de entender la que nos ofrece el autor, Sr. Juste, relacionando las puertas giratorias con la herejía y el Ibex 35, sin embargo, estoy casi seguro de que el núcleo irradiador errejonista podría ser de gran utilidad en este caso, confesando mis dudas en su utilización particular, desde que el joven político fue víctima de la purga estalinista del Sr. Iglesias. Se quedó atrapado heréticamente en alguna puerta giratoria. Seguro.

De la estiba necesaria y del sindicato innecesario

El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha señalado que los estibadores no tienen que pedir perdón por tener unos sueldos decentes, que rondan los 64.000 euros de media, y ha defendido la labor de estos profesionales ante las pretensiones del Gobierno para sacar adelante un decreto que “no tiene ningún sentido” y para el que no hay “ninguna necesidad”.

La estiba es un sector en el que trabajan poco más de 6.000 personas, pero que tiene mucho poder debido a su importancia para la economía. En España, los costes laborales del sector suponen entre el 55% y el 60%, mientras que en Alemania alcanzan tan sólo el 37%. Un gruista puede tener un salario, según el puerto, de hasta 110.000 euros al año. La media del sistema son unos 64.000 euros anuales, lo que supone un 60% más que la media del resto de trabajadores de puertos.

El concepto “sueldo decente” es elástico y variable, dependiendo de la fuente; si lo dice un sindicalista que defiende a los  trabajadores, como es el caso, sesenta y cuatro mil euros anuales, algo más de cinco mil cada mes, no es excesivo para lo que merece un sacrificado estibador; donde irán a parar los camareros que no llegan a mileuristas, pero pueden disfrutar jornadas de diez y más horas en el establecimiento en cuestión, si pretenden perdurar -nunca demasiado- en el negocio. Adivino que, en breve, nuestros líderes de UGT y CCOO promoverán medidas de fuerza para defender los salarios, aceptables, pero escasos, de pilotos y controladores aéreos, otro sector que está en crisis por los ingresos limitados del colectivo.

Me parece una solemne tomadura de pelo. La estiba está viciada desde hace años, y la liberalización aterra a quienes disfrutan de prebenda vitalicia tan rentable. Oí, el otro día, a un delegado de la profesión contar ante las cámaras la elevada especialización que precisa su trabajo y que protegen los intereses de la ciudadanía garantizando la profesionalidad. Discúlpeme vd., pero ¡manda huevos! que se pague cinco mil treinta y seis euros mensuales a un trabajador promedio (casi diez mil a un gruista) con el pretexto de la formación necesaria, mientras un cirujano torácico que lleva a cabo trasplantes cardíacos perciba alrededor de tres mil, es decir, menos de la mitad. Se conoce que el médico no alcanza la elevada -y compleja, a lo que se ve- especialización de un estibador. Hay cosas que solo pasan en España; tengo la seguridad de que el salario de un profesional estadounidense de la estiba, tiene unos emolumentos similares a nuestros compatriotas, pero no quiero contarle yo a vd. cuanto gana un cirujano torácico en Estados Unidos. Algo no anda excesivamente bien en este país.

Aparca su Ferrrari en plaza de minusválido para que no le rayen la puerta

Este fin de semana, a través de un grupo de humor en Facebook se denunció que había un Ferrari F12 estacionado en una plaza de minusválidos que pertenece a Javier Martínez, empleado de Hawkers. El joven aseguró en el mismo foro que aparca de ese modo para que no le rallen la puerta de su vehículo. La polémica surgida en torno al comentario ha salpicado a la marca de gafas, que asegura que se trata de un comentario “idiota e inmaduro”, pero insiste en que se trata de declaraciones a título personal que no representan a la empresa.

El dinero fácil fue siempre mala compañía, especialmente en estas nuevas generaciones que no conocieron la cultura del sacrificio y del esfuerzo, accediendo un poco desde la puerta trasera a los placeres de la vida, que no son necesariamente carnales. Los Ferrari son automóviles incómodos, pero denotan lujo y poder, binomio altamente adictivo para todo el mundo, más para los débiles mentales que asocian el éxito a lo estrictamente material. Este Pumarino encuentra más placer en disfrutar una accesible copa de cava en la tranquilidad al fin de una jornada, que un deportivo de lujo caído del cielo y simplemente por sentir que uno se la ha ganado, sin más, sin trampas, sin pelotazos, tráfico de influencias o mercadeo de las “punto com”. Además la grosería, la prepotencia que supone utilizar una plaza especial para que no se raye una puerta, es el termómetro que arroja la catadura moral de quien lo hace. Puede tener grandes conocimientos técnicos, de diseño de gafas, de ordenadores o de ventas on-line. Pero, desde luego, es un cretino, y eso no es un insulto, es un diagnóstico.

 


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