Archive for the 'Fotografía' Category

Calvo Sotelo

Navegando por la página de la que fue tomada la instantánea de nuestra última entrada, encontré la fotografía que ilustra la de hoy. El garaje Sporting, conocido en Gijón desde siempre, en la esquina entre las calles de Manuel Llaneza (antes Calvo Sotelo) y Caveda, fue punto de repostaje para los autobuses urbanos, como el que muestra la fotografía; aún recuerdo los viejos surtidores, en los que se veía el combustible a través de un cristal cilíndrico; más arriba, a la izquierda, la tienda de ultramarinos “casa Armanda”, el kiosko, en fin, todas aquellas edificaciones que han desaparecido con el devenir de los años. En el edificio que alcanza en margen izquierdo de la instantánea vivió Alejandro Pumarino, nacido el año que se disparó la fotografía, hasta los dieciséis años de edad y es la única imagen que encontré de aquella vieja casa, sustituida por una edificación impersonal que aloja en sus bajos una oficina de la Caja de Ahorros de Asturias. Ahora se llama Liberbank, de modo que ni siquiera eso es lo mismo.

Gijón

La instantánea (tomada de Gijón en el recuerdo) recoge el antiguo Náutico, con el establecimiento de hostelería que conocí abierto hasta mi adolescencia, así como los edificios de la calle Cabrales con vistas al mar. Se echa de menos esa imagen de la playa de San Lorenzo, que fue sustituida, a raíz del “boom” de la construcción, por impersonales edificaciones cuyo único mérito fue engordar la cuenta corriente de algunos empresarios del ramo. La remodelación actual devuelve una imagen mejorada, pero a la que le faltará siempre el encanto de la fotografía, tomada en los años cincuenta, que ilustra nuestra entrada del día.

Reflexión

La primera instantánea fue disparada por Nick Ut y recoge la imagen de la niña huyendo despavorida, quemada por Napalm, durante el conflicto vietnamita.

La segunda nos muestra a Phan Thi Kim Phuc, la niña de la imagen anterior unos años más tarde, con las marcas indelebles de la guerra sobre su cuerpo.

Viajó a Estados Unidos, donde en 1.996, en una reunión de veteranos, perdonó públicamente a unos de los soldados responsables del ataque que le costó las secuelas perfectamente visibles.

La guerra, donde quiera que sea y por la causa que sea, sigue siendo, como decíamos ayer, el mayor de los sinsentidos.

Gijón

La instantánea, recogida de “Gijón en el Recuerdo”, muestra una pareja de novios paseando por el espigón de Liquerique (o Lequerica, o como quiera que se llamase), hacia los años sesenta, a tenor del peinado e indumentaria de los jóvenes. De niño, me mojé muchas veces cuando el oleaje saltaba por encima del murete y, de chiquillos, jugábamos a huis del mar. De adolescente pasée más de un atardecer por la misma ruta y aún ahora, excesivamente mayor, me acerco a ver los paquebotes atracados en el vecino puerto de El Musel. Para mi, tendrá siempre el recuerdo de la niñez, cuando escapábamos de las mojaduras y, un poco más adelante, pescábamos a boya, haciéndonos un hueco entre las numerosas cañas, sobre ujn pequeño pretil que, a día de hoy, aparece desierto casi todo el tiempo.

Feria de Muestras

El puente aéreo de la Feria de Muestras de Gijón, inaugurado en 1.967. Se retiraría posteriormente, en 1.999, a medida que se prodjo la expansión del recinto hacia la margen derecha del río Piles. Recuerdo, aún niño, de haber tomado algo en una cafetería que albergó tiempo después.

Natahoyo

Plaza de la Luz en el Natahoyo, hacia los primeros años setenta. Llama la atención la parada de autobús, tras la retirada del tranvía, pero tan alejada de las actuales, y también la cabina telefónica, propia de la época. Allí mismo tomaba sidra y centollos en un conocido establecimiento de hostelería, que recuerdo en noches solitarias de invierno, en épocas mucho más cercanas.

AM RB 001

Esta maravilla de la técnica, de la que se fabricarán entre 99 y 150 unidades, nace de la unión de Aston Martin con Red Bull y combinará a la perfección, la filosofía del deportivo inglés con la de la fórmula uno. Se sospecha que tendrá un caballo de potencia por kilo de peso, lo cual es demoledor hasta para un automóvil de estas características. El precio… ni se sabe, pero estará solo al alcance de muy pocos elegidos, los demás, soñaremos con James Bond al volante de un monstruo como el que ilustra la entrada de hoy, en la siguiente entrega de la serie.