Archive for the 'Religión' Category

Inteligencia social (gracias Sr. Sirgo)

Said Lachhab, el primer supuesto yihadista retornado a Euskadi que fue detenido la pasada semana en Vitoria, estuvo cobrando de forma irregular durante los últimos meses cerca de 1.800 euros mensuales. Una cantidad que se deduce de sumar las distintas ayudas sociales que percibía al encontrarse en riesgo de exclusión social (Renta de Garantía de Ingresos y Prestación Complementaria de la Vivienda) con el dinero que ingresó durante al menos tres meses de una mutua por una baja laboral. Retribuciones que son irregulares en la medida en que, según la normativa de Lanbide, el Servicio vasco de Empleo, un ciudadano no puede percibir este tipo de prestaciones sociales mientras cobra cierta cantidad de dinero por una baja laboral.

Lachhab, ciudadano marroquí de 41 años residente en el barrio Judizmendi de Vitoria, fue arrestado la pasada semana por la Policía Nacional en una de las primeras detenciones que se produce en España contra uno de los denominados retornados, como se conoce a los radicales islamistas que viajaron a combatir a las guerras de Siria e Irak.

Mientras los españoles sin recursos duermen en cajeros -que ahora les cierran algunas entidades-, los terroristas perciben ayudas sociales por encontrarse en riesgo de “exclusión social”.

Somos gilipollas.

Miguel Angel Pérez Ramírez

Miguel Angel Pérez Ramírez, el sujeto que figura en la instantánea que ilustra la entrada de hoy, es un español, reconvertido al Islam a través del matrimonio, ejemplo de tolerancia, como se puede ver a través de los “Tweets” reproducidos más arrriba, es candidato por una de las marcas de Podemos en Cataluña, creo que “Barcelona en Comú”, para ocupar un cargo público.

¿Sería posible que un sacerdote católico fuese en la lista de uno de estos partidos, para dejar sentada la evidencia de su multiculturalidad?. Mucho me temo conocer la respuesta de antemano y que este tipo de formaciones emergentes se especializan en la prohibición en nombre de la libertad. Curioso ejercicio de la verdadera democracia.

El presente franquista de la Semana Santa

La instantánea que ilustra la entrada de hoy, muestra la imagen del general Queipo de Llano al frente de una cofradía sevillana en la postguerra inmediata. El título de la entrada es el que el diario “Público” colocó sobre la fotografía.

Entiendo la necesidad que tiene el progresismo militante, de resucitar al antiguo dictador a cada paso; que Franco lleve cuarenta y dos años muerto, parece carecer de toda relevancia, especialmente si sigue presente, como indica el medio, el la Semana Santa sevillana.

Más allá de creencias, costumbres, fe o tradición, la Semana Santa en numerosas ciudades españolas, es un espectáculo único e irrepetible, que atrael decenas de miles de turistas y de curiosos. Que la religión despierte la curiosidad, incluso entre agnósticos, ateos o creyentes de otras confesiones es tan frecuente como razonable, y resulta absolutamente normal encontrar turistas en la catedral de Burgos, la Mezquita de Córdoba, el Taj Mahal o admirando los Budas tailandeses. Por otro lado, España estuvo sometida a una dictadura militar entre 1.939 y 1.975, con lo que la presencia del ejército en eventos sociales no debería sorprender a nadie y menos a los pseudoprogresistas que -como fue el caso del PSOE- apoyó primero el régimen del general Primo de Rivera y después guardó un silencio conveniente -y tal vez connivente- durante buena parte del régimen franquista.

En definitiva, desde este medio queremos ilustrar a los articulistas de “Público” que Franco lleva cuarenta y dos años fallecido, que su régimen -afortunadamente- es historia y que debe existir escasez de recursos y de noticias para precisar la resurección del dictador cada dos por tres, para calificar la Semana Santa o tildar de franquista a quien manifieste disidencia con el pensamiento políticamente correcto encarnado en la línea editorial del diario.

Calle Trinidad

La instantánea recoge la imagen de la calle Trinidad en la procesión del Corpus de 1.985. Más tarde encontraríamos en la calle el museo Barjola, el restaurante Calixto con su célebre merluza a la cazuela, al otro lado nacerían el Astrolabio, una edición temporal del Tívoli Club, la actual pizzeria y una larga colección de etcéteras.

Me entretiene profundizar en la imagen, la gente, la moda; los niños y quienes no lo son tanto, en ese día festivo en que acompañó -cosa infrecuente- el buen tiempo. Y después me paro a pensar que todos, todos y cada uno de los individuos de la fotografía, están ya muertos, y hace bastantes años. Otros pasearán por nuevos Astrolabios y pizzerías y ocuparan el sitio en el que nos toca vivir, de prestado, como siempre, a nosotros mismos. Que nos esperen, estén donde estén, el mayor tiempo posible.

Francia

Una única instantánea recoge la imagen de esa vieja Europa de bicicletas, campanarios y carteros(*), con la piedra y el cielo grises bajo los que circula un moderno tranvía entre un cesped tan verde como el convoy. Costó siglos, muertes y sangre, alcanzar el bienestar del que disfrutamos en este occidente, en que aparecen catedrales, castillos y palacios entre carreteras tranquilas, por las que se circula con seguridad, admirando la belleza de tantos paisajes naturales. Cuesta creer que todo ese bienestar se vea amenazado por la convivencia con algunos grupos de inmigrantes que, lejos de integrarse en la serenidad que transmite la piedra secular, prefieren pensar en la sangre impregnando la arena caliente del desierto, a quienes ofende la admirable fachada lateral de la catedral de Reims, en la imagen. A quienes molesta que una mujer descubierta conduzca el tranvía de nuestra instantánea. Los que piensan que otras confesiones religiosas deben ser perseguidas y exterminados sus fieles. Esos que se esconden entre la paz que les ofrece occidente, para reventarla con atentados y con reivindicaciones que igualmente van contra nuestra tradición y nuestras constumbres. Que crecen demográfica e ideológicamente entre nuestros ciudadanos, a quienes odian, a quienes están dispuestos a matar so pena de obligar a su tradición y costumbres medievales. Desde este humilde espacio el aviso a nuestros gobernantes para que tengan tan abierta la puerta de entrada para acoger al inmigrante, como la de salida, para expulsar a quien atente ideológicamente, o de hecho, contra la libertad y la vida que disfrutamos en esta vieja Europa de bicicletas, campanarios y carteros(*).

 

(*) Tomado de José Luis Alvite, sangre y vendimia.

 

Bubbling

Este curioso sistema (se describe en un medio digital y parece bastante simple hacerlo con Photoshop) es un trampantojo que permite creer desnuda a una mujer que, realmente, no lo está. Se conoce como “bubbling”. Al parecer está de moda entre los mormones, confesión religiosa que perigue la pornografía como la peste, pero queda expectante con imágenes similares a la utilizada para ilustrar nuestra entrada de hoy. Cierto es que, para nosotros, acostumbrados en exceso al cuerpo femenino al natural, también resulta más sugerente la imagen tratada, que me lleva a esbozar una sonrisa: Resulta más sugerente lo insinuante que la realidad pura y dura. La señorita, de todas formas, es agradeble de ver con y sin ropa.

Carnaval

La religión, la fe, las creencias forman parte de la intimidad a la que toda persona tiene derecho, y deben verse respetadas cuando menos, en la misma medida que la orientación sexual libremente elegida. A este Pumarino le resulta curioso como la organización del desfile del orgullo gay en Madrid impidió la participación de la carroza israelí, por su enfrentamiento contra Palestina, país donde se ahorca a los homosexuales colgándolos de las grúas, mientras las drag-queens canarias parodian la fe cristiana. Igual de extraño es ver como se interrumpe -por parte de actuales representantes públicos- un acto religioso católico, pero nunca se hace con la oración periódica musulmana, religión que se considera enriquecedora y símbolo de “multiculturalidad”.